Debido a que Aquino era uno de los que dirigían represiones contra estudiantes de la Universidad Católica y funcionarios del Hospital de Clínicas que se manifestaban contra el régimen del citado dictador en la década de 1980, él fue bautizado con el apodo de “el moderador de la Universidad Católica”.
Ramón Aquino poseía un enorme poder que le otorgaba Stroessner. Las actividades represivas en las que participaba eran violentas, pues tenía bajo su mando a numerosos partidarios que golpeaban con dureza a los que osaban en protestar contra la dictadura que duró desde 1954 hasta que fue derrocado por un golpe militar en 1989.
