24 de noviembre de 2004 - 09:11
Para el BID, el problema campesino no es falta de tierras sino de títulos
Este artículo tiene 21 años de antigüedad La carencia de tierras no es sinónimo de pobreza, y la prueba es que siete de cada diez pobres extremos del país pertenecen a familias rurales con fincas de entre dos y 20 hectáreas, según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De acuerdo con el documento, el verdadero problema es que los campesinos no tienen derecho de propiedad claros que le permitan acceder a los beneficios del mercado.