Entre los líderes del PLRA las "líneas están cortadas" y eso afecta la relación partidaria, por lo que urge que el diálogo se retome, indicó ayer la diputada Blanca Lila Mingarro. Dijo que recién después de solucionar este problema, los liberales deben analizar si se divorcian o no del Gobierno.
Para la diputada liberal, su partido atraviesa un grave problema.
"Tenemos nuestras líneas cortadas. No dialogamos, no hablamos y creo que eso es lo primero que debemos hacer. Tenemos que hablar y dialogar para ajustar algunas cosas que son vitales para una relación de entendimiento. Creo que es la única forma, pues no conozco otra vía", indicó la parlamentaria asuncena.
Antes de analizar un divorcio amistoso entre el PLRA y el gobierno de Fernando Lugo, propuesto por el gobernador de Central Carlos Amarilla, primero hay que llegar a un acuerdo interno. "Después se va llamar a una convención partidaria para plantear lo que propone Amarilla y si los convencionales dicen que hay que retirarse, salimos. Una vez ya lo hicimos, en el gobierno de Luis González Macchi", indicó Mignarro.
Agregó que entre los líderes liberales se debe acordar y escribir una hoja de ruta, porque solo así se podrá resolver el planteamiento de salir del Gobierno. "Nosotros nos tiroteamos por los medios, pero después debemos sentarnos y mirarnos a los ojos y decirnos lo que queremos y lo que no queremos. No hay otro camino que no sea el diálogo", señaló.
Debilitar al PLRA
El presidente Fernando Lugo y sus colaboradores están en un proceso de debilitar al PLRA, quitándole cada vez más espacios y descabezando a los principales líderes, había advertido el gobernador Amarilla durante una reunión con dirigentes liberales de Central.
"Debemos entender que Lugo y sus principales colaboradores se están aprovechando de la crisis interna de PLRA para dejar con cada vez menos espacios de poder al partido. El objetivo del Presidente es debilitar cada vez más al Partido Liberal", dijo el ejecutivo departamental.
Afirmó además que tanto Lugo como el Frente Guasu (concertación de agrupaciones de izquierda que responde al Presidente de la República) quitan ventaja de la incapacidad del PLRA de institucionalizar su relación con el Poder Ejecutivo. "Si hacemos una comparación de cuántos entes manejaba el partido en 2008 y 2009 y los que maneja ahora, veremos cómo el luguismo nos está dando menos campo de acción", indicó.
Resaltó que los colorados están teniendo, si no el mismo espacio que el PLRA, por lo menos el mismo peso político y burocrático en la administración central.