El primer modelo en comercializarse se realizó en 1963, cuando la diseñadora Mary Quant la exhibió en su boutique Bazaar de Chelsea, en Londres. Y ese mismo año hizo su irrupción pública en las páginas de Vogue, en Inglaterra: se trataba de la primera vez que una falda mostraba las piernas de una mujer por arriba de la rodilla.
Símbolo de liberación
La minifalda, además de ser un símbolo de la liberación femenina y un elemento recibido con entusiasmo por los hombres por liberar a las mujeres, introdujo una suerte de “nuevo espacio social” a las piernas de las mujeres.
La primera modelo en lucirla fue la delgadísima Twiggy, la primera top model teenager retratada de la también recién surgida Polaroid.
Aunque no todos coinciden en atribuir su concepción a Quant.
Porque también por aquel tiempo otro estilista, André Courréges, trabajaba en minivestidos y faldas cortas, por lo que algunos confieren a él ser el padre de la minifalda.
“Las verdaderas creadoras de las mini son las muchachas, las mismas que se ven por la calle”, declaró Quant. (ANSA)
