María Belén lució un elegante vestido Hanbal de la colección Dt. Patrick de Pronovias, y llevó un tocado trabajado con piedras de swarovski y un largo e imponente velo.
Finalizada la ceremonia religiosa, los invitados se dirigieron al salón Óscar Pérez Uribe del Club Centenario, donde aguardaron la llegada de los recién casados. El lugar de la fiesta fue delicadamente ambientado por Óscar Guccione, y la coordinación general estuvo a cargo de Desirée Grillón.
Los novios escogieron un menú consistente en bufé variado del Talleyrand, la mesa de dulces fue montada por La Vienesa, que incluyó un sinfín de postres, chocolates y tortas.
El DJ Hallam Nolan seleccionó los temas musicales para el momento de la cena y posterior baile, hasta altas horas de la madrugada.
