Sofía Irala (29) es directora de la sede de la fundación internacional Scholas Occurrentes en Paraguay, presente también en más de 10 países, con sede propia. “Pero estamos trabajando en más de 50 países”, cuenta. En el Paraguay, están desde el 2018 como sede, aunque desde hace tres años ya estaban trabajando con el Banco Interamericano de Desarrollo.
Osvaldo Figueredo es voluntario de la fundación. Participó de la primera experiencia Scholas en el 2015 para la venida del papa Francisco a nuestro país. Comenta que le gustó tanto la experiencia que, junto con otros compañeros, pidió ser voluntario. “En ese tiempo todavía no había el espacio, pero luego se fue creando gracias a nuestra iniciativa, que fuimos proponiendo los espacios y hoy estamos trabajando en las escuelas con los chicos”, dijo.
Según Irala, el trabajo de la fundación se basa en la cultura del encuentro. Buscan que jóvenes de distintas clases sociales, religiones, cultura, países, trabajen juntos por su comunidad. Actualmente, trabajan, específicamente, con jóvenes de 15 años, porque a esta edad están decidiendo todavía qué hacer en su futuro. “Estamos formando futuros padres de familia, profesores, médicos, hasta un futuro Presidente de la República”, destaca.
Desde la fundación buscan que los jóvenes sean parte del cambio, que no sean simples observadores, sino parte de la transformación en la educación y en su comunidad. Para lograrlo, dictan talleres en los que trabajan todo lo concerniente al pensamiento, arte, deporte y la tecnología. “Para que ellos puedan trabajar en esta problemática que ven en su comunidad y que sean los productores del cambio; actores, no observadores. Consideramos que los jóvenes no son el futuro, sino el presente. Tienen que empezar a actuar”, enfatiza.
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Entonces, Scholas, con una metodología y un equipo internacional en más de 10 países, pretende que estos jóvenes se empoderen, se motiven y empiecen a trabajar por el país. La fundación trabaja con el Ministerio de Educación y Ciencias en un programa en el cual los jóvenes de 15 años se vuelven educadores, facilitadores, en arte y deportes, de chicos de primaria. “Esto significa que, durante un año, enseñan arte y deportes a chicos más pequeños. Y no solamente enseñan, sino que son referentes, porque los chicos de primaria les ven y quieren ser como ellos”, explica.
Para formar a los referentes trabajan durante una semana con un programa denominado “Ciudadanía”, porque están formando como ciudadanos a jóvenes, en este caso, de 20 colegios, de 10 ciudades distintas. Durante cinco días trabajan sobre problemáticas que aquejan a su comunidad y ellos, a su vez, con sus pares, generan proyectos para ser desarrollados.
“Entonces, el ministerio nos asigna con cuál de las instituciones educativas se va a trabajar, buscando justamente la diversidad. Actualmente, estamos trabajando con 20 colegios de 10 ciudades del departamento de Paraguarí: Sapucái, Escobar, Caapucú, entre otras”, detalla Figueredo.
La fundación promueve la diversidad y busca generar la cultura del encuentro entre jóvenes, y ese espacio y la capacidad de crear es lo que van desarrollando. “Y es muy lindo, porque a veces queremos crear algo, pero no siempre tenemos la capacidad ni las herramientas que nos ayuden a lograrlo. Pero gracias a organizaciones como Scholas y su programa ‘Ciudadanía’ logramos ese espacio en que el voluntariado es muy importante. Tenemos tiempo, solo que muchas veces no sabemos cómo canalizarlo”, añade.
Agrega que esta propuesta ayuda muchísimo a que los jóvenes se sientan útiles y puedan aportar algo a la sociedad. Cuando dejan la rebeldía y asumen esa responsabilidad de enseñar a los más pequeños, parientes, vecinos o de la misma escuela, se genera un vínculo afectivo importante que ayuda a construir y eso genera una comunidad educativa potenciada con mucho más contenido, valor, más unida y humana, que luego se va transformando para toda la comunidad y toda la sociedad.
El joven líder con la ayuda de un docente y una directora que tiene un colegio que funciona muy bien benefician a la comunidad. “Hasta hacemos mingas ambientales y salimos a limpiar todo el barrio. Sé de otros voluntarios que realizan actividades por iniciativa propia. Esa es otra capacidad que brinda la fundación: ser agentes de cambio”, señala.
Irala explica que dentro de su metodología utilizan mucho el juego y así se consigue que los jóvenes se integren. “Porque no hay que olvidar que estamos trabajando con jóvenes de 15 años, de distintos colegios y clases sociales. Acá en Asunción, los colegios públicos y privados no se integran de una. Entonces nosotros, con juegos, producto de una metodología internacional, podemos lograr integrarlos y compartir la alegría y las ganas que ellos tienen, pero no es fácil”, subraya.
Califica la experiencia como muy gratificante. El último día, los jóvenes presentan sus proyectos a las autoridades. “Y ellos te dicen: ‘Qué bueno es verlos así de motivados’. Porque son profesores por un año de los más chiquitos y nadie les paga por eso”, resalta. Esta actividad se realiza con 300 jóvenes en una semana. Se juntan los 20 colegios. Luego estos jóvenes van a sus instituciones y ponen en práctica lo aprendido por un año.
Scholas ya realizó esta actividad en cuatro departamentos hace dos años. Seiscientos chicos se recibieron de facilitadores. Se les entrega un certificado en el cual consta que hicieron un voluntariado de tantas horas enseñando arte en primaria. “Vendría a ser como su primera experiencia laboral. Es decir, que tuvo una responsabilidad y ahí también se ve que el joven al tener una motivación se queda más tiempo en el colegio. Así también, combatimos la deserción escolar. Al enseñar a los más pequeños, sienten que se valora más su tiempo”, detalla.
De 1.000 jóvenes, 600 lograron cumplir con las horas estimadas. Los factores por los cuales otros abandonaron son diversos. Los jóvenes, además de permanecer en las instituciones, se vuelven referentes para los más pequeños, y se logran entornos menos violentos, porque en muchos casos se vuelven sus protectores también. Tanto Irala como Figueredo exhortan a la ciudadanía a que se interesen en estos proyectos educativos. “Ingresen en nuestras redes sociales. Tenemos muchos programas. Y a los jóvenes, que sean protagonistas del cambio, no simples observadores, que jueguen el partido y lo que es el cambio de la educación y el país. No critiquen la educación, sean parte de ella”.
Sepa más
Scholas Occurrentes Paraguay en Facebook. https://www.scholasoccurrentes.org/
mpalacios@abc.com.py • Fotos Gentileza.
