La mayoría de nosotros nos hicimos esta pregunta de grandes, ya cercanos a la mediana edad. Nunca antes nos lo habíamos preguntado. ¿Para qué? ¡Si estaba todo tan claro!
Teníamos que terminar el colegio, tener un oficio, ir a la universidad, conseguir un buen trabajo, entre tantas otras cosas que nos fueron inculcando porque, de lo contrario, no íbamos a ser “alguien” en la vida.
Y así, casi sin darnos cuenta, nos quedamos atrapados en un laberinto sin salida. Nos fuimos llenando de muchos “tengo que” y a dejarnos llevar por lo que parecía ser la única opción disponible para nosotros.
Si se sintió identificado con algo de lo que le estamos comentando, le tenemos una buena noticia. Puede salir de este laberinto cuando usted lo decida, porque sí tiene salida.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Probablemente esté surgiendo ahora la pregunta: Y si tiene salida, ¿por qué no la veo?
Porque esta cadena interminable de “tengo que” lo lleva a realizar una infinidad de acciones para alcanzarlos. Tengo que terminar mis estudios, sacar buenas notas, tener un buen trabajo, tener la casa propia... ¿Le suena?
Por momentos, alcanzar estos resultados puede ser fabuloso, porque al recibir el reconocimiento de su entorno, siente que es “alguien” en la vida. Lo están “viendo” y reconociendo por sus logros.
Pero esta sensación tiene su trampa. Porque cuando ese reconocimiento externo pase, va a necesitar hacer más y más para seguir “mendigando” un reconocimiento que usted mismo no está pudiendo darse.
¿Cómo se puede hacer para salir de este laberinto? Un primer paso para encontrar la salida es dejar resonar en usted las preguntas: ¿qué quiero?, ¿estoy siendo quien elijo ser?
Un segundo paso es confiar en que quien está eligiendo ser en este momento, es suficiente. Tal vez no sea suficiente para otros, pero sí para usted.
Cuando se ama y acepta tal cual usted es, llega la confianza. Confianza en usted mismo para hacer cosas, ya no desde el “tengo que”, sino desde la convicción del “quiero”. Un “quiero” que lo lleva a acciones que están con relación con quien está eligiendo ser. Un ser único, irrepetible, suficiente y completo.
Como consecuencia, estará recuperando su capacidad de acción efectiva que, al estar alineada con lo que usted realmente quiere, estará soplando las brasas que encienden el fuego de su poder personal. Ese poder que en algún momento, casi sin darse cuenta, lo entregó al afuera y a usted lo dejó encerrado en un laberinto sin salida.
Ahora que sabe que su laberinto tiene salida, lo invito a que lo visualice y a que declare que a partir de hoy va a elegir con base en sus propios anhelos, porque no necesita de ningún reconocimiento externo que lo complete.
Porque ya está completo y porque no hay reconocimiento externo que pueda reemplazar la valoración y el amor hacia usted mismo.
