La historia de Luis refleja la realidad de miles de hombres que hoy buscan construir una paternidad más cercana, consciente y comprometida.
Una paternidad que ya no se limita a proveer, sino que se involucra, acompaña y aprende cada día.
Luis reconoce que uno de los mayores retos de esta etapa es encontrar el equilibrio entre las exigencias laborales y la vida familiar.
La gastronomía es un rubro sumamente demandante, con horarios complejos y poco convencionales, y es cuando la organización se convierte en una herramienta indispensable.

“El principal desafío es organizar los roles familiares y los horarios, dado que en la gastronomía muchas veces los horarios de trabajo son complicados. Eso requiere organización y planificación a fin de poder dedicarle el tiempo adecuado tanto a la crianza, a la escuela y al tiempo de ocio que necesita un niño”, expresa.
Sus palabras revelan una realidad que muchos padres conocen bien: el amor también se demuestra en la capacidad de estar presentes, aun cuando el reloj parezca jugar en contra.
Una generación de padres más involucrados
Para Luis, la figura paterna ha experimentado una profunda transformación respecto a generaciones anteriores.
Hoy, los hombres tienen más acceso a información sobre crianza y desarrollo infantil, lo que les permite asumir un rol mucho más activo dentro del hogar.
“El rol del padre actual es diferente al de tiempos pasados. El padre actual tiene más acceso a información, al igual que las madres. Se puede ver una mayor integración del varón en las tareas del hogar y en el proceso de crianza”, opina.

“El varón ya no es solo quien provee económicamente, sino que participa activamente en la formación del niño. Por eso, exige una mayor presencia”, agrega.
Esta nueva mirada sobre la paternidad implica asumir responsabilidades compartidas, acompañar los procesos de crecimiento y comprender que la educación de los hijos se construye en cada conversación, en cada juego y en cada instante cotidiano.
El valor de estar emocionalmente presentes
Más allá de las necesidades materiales, Luis considera que el acompañamiento emocional es uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de los niños y adolescentes.
“El desarrollo del niño y las diversas etapas por las que va pasando abarcan tantos aspectos que solamente la provisión básica no alcanza. El acompañamiento emocional es un pilar fundamental”, justifica.

Pero para acompañar a un hijo, sostiene, primero es necesario mirar hacia adentro. “Ahí también radica la importancia de trabajar primeramente como padres en nuestra salud emocional y mental. Si primeramente como padres no estamos centrados, difícilmente podamos acompañar adecuadamente a nuestros hijos”, sostiene.
Su reflexión invita a pensar en una dimensión de la paternidad que muchas veces pasa desapercibida: el bienestar de los padres también influye en el bienestar de los hijos.
“Aquí es donde se necesita priorizar y poner en la balanza qué áreas de nuestra vida vamos a darle mayor peso, y priorizar aquellas que contribuyen al bienestar familiar, y eso incluye a los hijos”, alude.
El amor que cambia la vida
Cuando habla de las satisfacciones que le ha regalado la paternidad, la emoción aparece de manera inevitable.
Para Luis, ser padre ha significado descubrir una dimensión del amor que transforma profundamente a las personas.
“La mayor satisfacción es experimentar la forma de amor más pura que uno puede sentir. Un amor incondicional que nos hace ser capaces de enfrentar cualquier desafío”, reflexiona.

Sin embargo, ese mismo amor también se convierte en un espejo que obliga a crecer. “Es un amor que nos enfrenta a ver nuestros errores, que nos desafía a mejorar como personas, a analizarnos y buscar la forma de entregar nuestra mejor versión”, afirma.
Y quizás allí radique la verdadera esencia de la paternidad: no en alcanzar la perfección, sino en intentar ser mejores cada día por quienes más amamos.
En este Día del Padre, la historia de Luis Paredes recuerda que los hijos no necesitan héroes perfectos. Necesitan padres presentes, capaces de escuchar, acompañar y aprender junto a ellos, porque, al final, entre todas las recetas que la vida ofrece, el amor compartido en familia sigue siendo el ingrediente más valioso de todos.
Perfil
Nombre: Luis Paredes.
Profesión: Cocinero y propietario de Táva Comedor.
Hija: Amambay Paredes.
Redes: @l.u.i.s__p.a.r.e.d.e.s y @tavacomedor
(Instagram).
