¿Amigos o contactos?

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Las redes sociales posibilitan hacer cientos de amigos sin que sea necesario compartir físicamente con ellos o en tiempo real. Y como “los amigos de mis amigos son mis amigos”, la red, día a día, va creciendo y los amigos reales son sustituidos por los que apenas son contactos.

Juan Sebastián Cabral tiene 3256 amigos en Facebook. Pero, de esa cantidad, él considera solo al 15 % como “amigos reales”. “Las redes sociales facilitan que puedas hacer amigos y reencontrarte con tus excompañeros de colegio o gente a la que no veías hace años o está en otros países. Pero un verdadero amigo es esa persona que te alienta, comparte tus logros, tu felicidad y también tus penas”, refiere.

Últimamente, para muchos usuarios visitar las redes sociales ha sustituido a su vida social. Pasan horas y horas delante de la pantalla interactuando con sus contactos, a veces totalmente desconocidos.

Antes de internet, la palabra “amigo” se usaba para referirse a alguien cercano, a quien se conocía bien y en persona; con la llegada de las redes sociales, el concepto en sí ha adquirido una connotación totalmente distinta. Sin embargo, por más que esa interacción con los “amigos” sea constante, no pasa de ser virtual. Pero, ¿los usuarios saben distinguir quiénes son sus amigos reales y los virtuales?

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“Creo que contar (aunque más no sea virtualmente) con muchos amigos es una desconocida y desafiante posibilidad que se abre: la idea de descubrir al otro a partir de una pantalla, paulatina y lentamente o no, es subyugante. Comparo con una ‘cita a ciegas’, donde no sabemos con lo que nos encontraremos, pero acariciamos este sueño como una promesa, hasta tanto algo nos diga lo contrario”, comenta la licenciada Ana Martini, especialista en temas culturales.

-¿Tan necesitado está el mundo de tener amigos?

-Con la tecnología, hoy pareciera que el mundo, y hasta el universo mismo, está “a la vuelta de la esquina”, cerca y fácil, por lo mismo, el concepto del tiempo ha variado. Todo es rápido y fugaz. Vivimos intentando absorber el conocimiento, el placer, los bienes materiales. Y en esa carrera, contra el tiempo y la distancia quizás, perdamos en profundizar y honrar la existencia misma. Y por lo mismo, la soledad es una constante social.

-¿A qué se debería eso?

-No hay tiempo para detenernos y evaluar, para ofrecer segundas oportunidades, desechamos lo que tenemos apenas sale al mercado un producto que contiene un detalle más avanzado, aunque no lo necesitemos. Mientras que en el pasado se disponía de un tiempo largo y lineal, propicio para el cultivo de amistades muy duraderas, hoy los seres humanos tenemos mayor cantidad de experiencias y vivencias enriquecedoras, pero mayor soledad. La exclusión hoy la sentimos más fuerte. Con mucha tecnología, y más ciudades y facilidades, hay más gente, en todo el mundo, viviendo y muriendo en las calles y solos y solas.

-Con la aparición de las redes sociales surge un nuevo concepto de la amistad. ¿Esto hace que el verdadero concepto pierda su valor?

-No sé si la amistad se devalúa, pero es indudable que hay nuevas formas de relacionarse.

Ni mejores ni peores: distintas. Pero lo esencial de la amistad continúa por el mismo camino; una verdadera amistad siempre implica un compromiso con el otro, en el amplio sentido. En otras palabras, el valor, la calidad de una amistad verdadera no tiene que ver con la tecnología ni la tecnología atenta o banaliza la amistad. Somos los seres humanos los que marcamos las pautas; la tecnología es un nuevo canal; nosotros seguimos siendo los mismos emisores y receptores, y de nosotros depende dotar a la amistad de calidad o cantidad.

-Otro punto resaltante es también la facilidad de eliminar amigos con un clic, lo cual, personalmente, es más difícil de hacer. ¿Esto se da porque las relaciones son superficiales?

-“Borrar” de la lista a alguien depende de nosotros, como depende de nosotros enriquecer con encuentros, amistades del barrio, la escuela, nuestra infancia. Las relaciones humanas tienen que ver con los seres humanos y su manera de relacionarse; la cantidad o calidad de las relaciones interpersonales es inherente a la voluntad humana.

-Hay ocasiones en que la gente está en una reunión social con amigos, pero está chateando con su celular con sus contactos. ¿Por qué sucede esto?

-No sé por qué sucede, en primera instancia es dable atribuir esta actitud a una mala educación por parte de quien lo hace. Creo que cabe la pregunta de si esa persona en realidad se siente parte del grupo en el que está, o utiliza el chat como un medio de escape al no poder conectarse al espíritu del grupo.

Según la licenciada Martini, la tecnología es parte de nuestra contemporaneidad y una muestra más de este tiempo, de nuestra historia, así como la falta de tiempo, el apresuramiento, la banalización del amor, del dolor, la intimidad, la globalización, etcétera, y por supuesto todos los factores inciden en todo, y también en el relacionamiento humano. “Si en nuestra voluntad está adaptar el presente con las grandes ventajas que conlleva el avance de la ciencia y la tecnología y aprovechar lo mejor de ellas para enriquecer nuestra existencia, podemos ser capaces de acrecentar, alimentar y disfrutar de la amistad, con la indiscutible e invalorable ayuda de la tecnología”.

Para la sicóloga Mirna Arévalo López, hay dos generaciones que utilizan internet: los que tienen amigos virtuales y los que tienen amigos reales. “Generalmente, la gente mayor es la que ha encontrado a las personas cercanas a sus afectos y que no aceptan contactos desconocidos y mantienen la amistad tanto virtual como real. El grupo de los más jóvenes tiene amigos virtuales a los que solo conocen por la red social, con el riesgo de que la información que se intercambia no sea la más certera”.

-¿Las amistad virtual es verdadera o es solo una competencia para ver quién tiene más amigos?

-Si se tiene amigos reales en la red, creo que sí es una relación sincera de amistad,

-¿Tener amigos en las redes es una nueva forma de coleccionar, como monedas o estampillas?

-Suelo escuchar a los adolescentes en los colegios presumir de la cantidad de amigos que tienen en las redes sociales. Aparentemente, sería como un juego saber quién puede coleccionar más amigos.

-En ocasiones estos sitios de amistad virtual se utilizan para mostrarse sin inhibiciones, cosa que no se daría con las amistades reales. ¿A qué se debería eso?

-Tal vez se deba a que como no se conocen en la vida real, esto como que le da permiso a desinhibirse ante el otro, y, a veces, hasta exagere algunas situaciones.

-¿Es más fácil hacer confidencias por chat que cara a cara?

-Hay gente que al no tener a la otra enfrente o al no conocer a la otra persona, le es más fácil y lo hace, porque siente menos inhibición.

-Actualmente, la idea inicial de conocer gente nueva fue sustituida por grupos temáticos (literatura, arte, filosofía, etcétera), debido a que muchos usuarios tienen más de mil amigos, con los cuales no tiene mucho contacto, pero quiere tener amigos con los cuales tratar temas comunes.

-Sí, hay foros muy buenos, que nos mantienen informados; por ejemplo en el caso de los congresos virtuales, sin tener que viajar a otros países. En algunas ocasiones y según el interés de cada uno hasta se puede llegar a conocer a algunos integrantes de dicho foros personalmente.

-A veces la obsesión por interactuar en una red social trae como consecuencia que la persona se aísle, interrumpiendo su interacción social real.

-Sí, esto lo veo en el consultorio en caso de adolescentes que se acomplejan, que se creen feos o que no le van a aceptar si le conocen, y prefieren hacer amigos virtuales; de esta forma, no se exponen a un rechazo. Y si se aíslan e interrumpen su vida social real.

-¿Todo este fenómeno se debe a nuestra manera light de vivir actualmente?

-Escucho con frecuencia decir a los padres: “Prefiero que mi hijo esté en casa y en la computadora, así sabemos dónde está, y que no corre peligro”. Como no manejan la tecnología, no dimensionan el peligro que corren estando frente a la computadora y con gente que ni conocen.

La licenciada Arévalo sugiere que para darle a la amistad el valor que tenía antes sería bueno incentivar más las reuniones con amigos, visitarlos. “Abrir nuestras casas a las reuniones con excompañeros de escuela, colegio, facultad; hacer un tiempito para invertir en los buenos amigos, que son los hermanos más cercanos que tenemos”, añade finalmente.

¿Amistades reales o virtuales?

Según una investigación realizada por la consultora comScore —empresa norteamericana que se dedica a medir las audiencias en el mundo digital —publicada en junio pasado, Facebook es una de las redes más visitadas en Latinoamérica, seguida de Twitter.

José Reyes (15), estudiante, considera que las amistades virtuales son verdaderas, porque pueden atravesar cualquier barrera, comentar hechos y situaciones que en persona pueden llegar a ser un poco vergonzosas.

“Entablé muy buena amistad con algunas —comenta Alexander Hermosilla (23), estudiante de Derecho—. Podés saber cómo es realmente tu contacto mediante el chat, ya que a veces cuando lo tenés en frente te oculta muchas cosas”.

Oribe Fabio Sosa Ortellado, 42 años, abogado, manifiesta que tejió cerca de 800 contactos, de los cuales contados son aquellos a los que puede rotular de “amigos”.

Verónica Barrios (27), estudiante de Periodismo, afirma que le sirvió mucho para contactar con gente del extranjero para realizar su tesina.

Para Teresa Balcarce (60), arquitecta, sus amistades han sido duraderas. “Entré en el año 2005 por primera vez a un foro literario. Allí conocí a gente con la cual nos conocimos personalmente y cultivamos una hermosa amistad y luego nos mudamos en masa a Facebook”.

“Las verdaderas amistades no son las que se basan en una red social —afirma Dani Montana (22), estudiante de Música—; además de no tener comunicación, es imposible conocer a todos tus contactos cuando tenés más de 1000 amigos”.

Liz Ávalos (34), encargada de tienda, opina que son superficiales y asegura que las amistades de toda la vida son mucho mejores, porque se puede compartir y apoyarse en momentos difíciles.

“En su mayoría, son superficiales —considera Humberto Paredes (20), social media manager—. Ocurre lo contrario cuando los lazos de amistad fueron creados de persona a persona y se utilizan las redes para estar en contacto”.

Marcos de la Serna, (27) contador, no cree que sea malo, aunque afectan sobremanera las relaciones ‘face to face’.

En conclusión, por más que se tenga “un millón de amigos” —como decía Roberto Carlos— en las redes sociales y aunque ese contacto sea constante, no pasa de ser una amistad virtual; no es real. No debemos olvidar que las redes sociales son solo herramientas, y como tales depende de nosotros cómo darles uso. El verdadero amigo es aquel que uno elige; nadie lo impone. Esa amistad surge y se construye durante toda la vida. Se sostiene en el afecto y el respeto mutuo, la confianza y el interés por el otro.

a. Las verdaderas amistades no se basan en una red social.

b. Primero está el ser humano, luego la máquina.

c. Los amistad es creada de persona a persona.

Contar con muchos amigos es desafiante posibilidad.

Con la tecnología, hoy todo es rápido y fugaz.

De nosotros depende dotar a la amistad de calidad.

Modelos: Sabrina Ayala, Nadia Ilutovich Boggino, Tomás Carrer y Marius Portmann para ON Management.