Detective de alimentos

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

La nutricionista Carolina Sosky, esta vez, nos sorprende con un test de intolerancia alimentaria que permite elaborar una dieta personalizada. De esta forma, se asegura que los alimentos por consumir en el futuro sean los adecuados para cada organismo.

Lo que es comida para uno puede ser veneno para otro. Pero para que esto no ocurra, la nutricionista Carolina Sosky tiene la solución: un test de intolerancia alimenticia. ¿En qué consiste? Es un análisis de sangre en el cual se reproduce la respuesta de nuestras células sanguíneas frente a 150 alimentos distintos y habituales de nuestra dieta, colorantes y conservantes de uso más común en alimentación. “Es un test que se puede realizar en consultorio. No lleva más de una hora o, de lo contrario, le hacemos llegar los resultados a la persona. La muestra de sangre se confronta con extractos proteicos de alimentos y de químicos. Se analiza toda la población de glóbulos blancos y se evalúa la respuesta frente a aquello a lo que se confronta”, explica Sosky.

El objetivo es el testeo de la reacción antígeno-anticuerpo. Esa reacción es la que va a liberar en el organismo mediadores químicos que van a originar procesos inflamatorios. “Esa es la base del test y de una respuesta de intolerancia alimentaria. Es una respuesta inflamatoria ante un alimento químico al que el organismo se enfrenta, que normalmente no debería originar ningún tipo de reacción, pero que a este individuo le está generando un proceso inflamatorio”.

Sosky afirma la importancia de someterse a este estudio, ya que se eliminan dudas, confusiones. “Muchas veces las personas confunden con algunas enfermedades autoinmunes, cefaleas crónicas, cansancios, depresiones, artritis y dolor articular, insomnios, síntomas respiratorios, sinusitis, dolores abdominales o problemas intestinales, catarros, palpitaciones, tos persistente, dolores premenstruales, y van de un médico a otro, con alergistas, gastroenterólogos, cuando en realidad se trata de alguna intolerancia alimenticia, nada más. Suspendiendo esos bocados que provocan malestares, con un plan saludable y acorde con sus gustos, los síntomas, sin duda, se van a aliviar”.

Con los resultados en mano, los pasos a seguir van a depender de los objetivos del paciente. Algunos buscan priorizar calidad de vida, entonces la idea es saber qué alimentos le convienen. “Evitar las grasas y frituras no es sinónimo de una vida sana. La persona puede consumir una manzana y que este alimento sea el causante de sus trastornos digestivos. En este caso, del testeo, el significado de comer sano es totalmente diferente. El paciente puede venir por diferentes motivos o fines, pero son sus resultados los que van a definir su régimen de alimentos. Algunas dietas pueden ser sencillas y otras, indicar la supresión de alimentos esenciales como los lácteos, por ejemplo. Entonces, lo que vamos a hacer es reemplazar esos nutrientes necesarios”, sostiene la nutricionista.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Existen resultados positivos altos, positivos leves o moderados. “De acuerdo con estas conclusiones las personas van a saber si la tolerancia es alta, leve o moderada. El grado de reacción está dado en colores, que van a depender de la intensidad de la reacción. Azul muy oscuro, claro o muy pálido”, revela Sosky.

El test fue creado en EE. UU. hace más de veinte años y por primera vez se aplica en Paraguay. Fue concebido por Roger Davis Deutsch, como American Medical Testing Laboratories (AMTL Corporation) y adquirido en 2004 por Cell Science Systems, Ltd. Corp. (EE. UU.). Comenzó con estudios que enfrentaban el alimento con el glóbulo blanco. Lo que se hizo fue enlazar dos técnicas de laboratorio.

¿Quiénes pueden someterse? Puede practicarse en todas las personas. En niños, jóvenes, adultos. Pero hay ciertos recaudos que deben tomarse. Por ejemplo, ante situaciones como un embarazo, es preferible esperar la gestación y hacérselo después de un tiempo. Para personas que padecen cáncer, y que están bajo medicación y una terapia agresiva, también es aconsejable dejar pasar ese periodo. Ante determinada medicación que pueda afectar la lectura en el laboratorio, por ejemplo, anticoagulantes, antihistamínicos o corticoides, solo se solicita la disminución de la dosis al punto aceptable o la suspensión por el lapso de una semana.

Carolina Sosky también aclara la diferencia entre una alergia alimenticia y la intolerancia. Se suele confundir intolerancia alimenticia o alimentaria con alergia a alimentos. Pero no es lo mismo. “En el caso de las alergias alimenticias, lo que se activa es el sistema inmune y la reacción suele ser rápida. La intolerancia alimentaria se produce porque nuestro cuerpo genera anticuerpos frente a alimentos que el organismo no tolera y los síntomas pueden ser muy diversos y aparecer al cabo del tiempo. Se presentan como picazón en el cuerpo, migraña y dolor articular, por ejemplo. Generalmente, es necesario tener paciencia para detectar que se trata de una intolerancia a determinados alimentos, y lo mejor para acabar con los síntomas es dar con los ‘culpables’ de la reacción de nuestro organismo y retirar de forma controlada de la dieta”.

Finalmente, el test de la intolerancia es una herramienta eficaz para saber si el organismo tolera mejor o peor algunas comidas, para luego suprimir la ingesta en cuestión y así mantener una dieta equilibrada que aporte igualmente todos los nutrientes. Estos estudios deben hacerse con entendidos en el tema. Luego se irán analizando si es necesaria la intervención de otros profesionales de acuerdo con la intensidad de los resultados. La experta asegura que se contemplan más de cien alimentos.

Algunos alimentos testeados

Ajo, piña, arroz, atún, avena, azúcar de caña, banana, batata, berenjena, brócoli, cacao, café, calabaza, carne vacuna, cebada, cebolla, centeno, cerdo, clara de huevo, espinaca, fructosa, frutilla, leche de vaca, levadura de panadero, limón, maíz, maní, manzana, melón, menta, miel, naranja, oliva, papa blanca, pavo, pepino, pera, pollo, repollo, salmón, semillas de girasol, soja, té, tomate, trigo, uva, vainilla, yema de huevo, zanahoria.

Albahaca, alcaucil, almendra, apio, arveja, avellana, azafrán, castañas de cajú, champiñón, ciruela, coliflor, cordero, durazno, espárragos, garbanzo, gluten, hígado, kiwi, laurel, lechuga, lenteja, levadura de cerveza, malta, mijo, mostaza, nuez, orégano, aguacate, perejil, pimienta negra, pimiento rojo, pomelo, poroto, remolacha, sandía, sardina, semillas de lino, sésamo, suero de leche. Siguen la acelga, berro, camarón, canela, chauchas, clavo, coco, comino, conejo, curry, eneldo, granada, higo, hinojo, jengibre, langosta, leche de cabra, lima, mango, manzanilla, mejillones, mora, nabo, nuez moscada, mamón, pimentón dulce, pimienta cayena, pimiento verde, pistacho, rabanito, mandioca, ternera, zapallo.

Identikit

Licenciada en Nutrición egresada en la Universidad del Norte. Registro profesional n.º 152. Docente titular de la Universidad del Norte en la carrera de Nutrición Humana.

Disertante en congresos y cursos de especialización en el país y el exterior. Directora, fundadora del proyecto Mylife Internacional. Tecnología genética aplicada a la mejora de la salud y calidad a través de la nutrición personalizada. Especializada en la Universidad Favaloro, Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas de Buenos Aires, Argentina, y la Academia Latinoamericana de Medicina de Longevidad en Madrid, España, en Nutrición, Trastornos Psicológicos de la Obesidad, Trastornos de la Conducta Alimentaria, Nutrición Deportiva, Nutrición Antienvejecimiento y Nutrigenética. Miembro de la Academia Latinoamericana de Medicina de Longevidad, de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas, y de la Fundación Instituto Europeo para el Estudio de la Longevidad (sede en Benidorm, España). Especializada en Nutrición Antienvejecimiento, en Madrid, España, y en Nutrigenética. Mérida, México. Instructora de Alimentación Fisiológica en Córdoba, Argentina.

ndure@abc.com.py