26 de agosto de 2007 - 09:08
El principio del fin
Este artículo tiene 18 años de antigüedad Desidia. Abandono. Complicidad. Indiferencia. Cualquier calificativo es adecuado a la hora de buscar respuesta a la destrucción de la vieja estación de tren de General Artigas. El emblemático edificio que en otras épocas era un movimentado centro de convergencia hoy se halla en calamitoso estado sin que nadie se ocupe de salvarlo. Esta es la crónica de una muerte anunciada. Peor aún. Es la muestra de que en Paraguay el patrimonio histórico y cultural carece de importancia.