Esta figura gana un espacio importante en las obras de Valladares y es a través de series, como la presentada en el WTC Cultural, que se proyecta como artista. “Cuando pinto una flor o un paisaje de modo realista, me considero pintor, ya que estoy copiando el estilo de Dios, pero cuando pinto un gallo, ya no copio los detalles formales y cromáticos de la naturaleza y, entonces, lo hago a mi estilo, experimentando el placer de ser artista”, expresa.
De nacionalidad cubana, el artista cuenta que el gallo fue el primer elemento al que recurrió para ir más allá del realismo y se dio al poco tiempo de llegar a nuestro país desde Puerto Padre, Las Tunas.
Fue mezclando tonos y formas hasta convertirlos en algo personal. “Mi alma y corazón se ven en los gallos”, había revelado en una entrevista.
Basta con conocer algunas de sus obras y hablar con él para encontrarse con un pintor de la vida, cuyos colores celebran la alegría. Su estilo, con base en el realismo, y altas cuotas de surrealismo, luce como un legado de coraje, vistosidad y lucha.
En más de una vez habló sobre su pasión por pintar estas aves de encendidos plumajes, vistas como emblemas de casta bravía y esperanza.
Dice que los pinta porque son diferentes y tienen su tiempo y cuento: un gallo cantando por la mañana es diferente a uno enfrentándose a otro en la gallera, un gallo pintado de manera realista es diferente a otro en abstracto. “Tienen magia y, mientras pinto, la voy descubriendo”.
Para él, el arte es la única dedicación posible. “He pasado años experimentando con la pintura y cualquier cosa que haga debe estar relacionada con el arte. Me encanta la fotografía y decoración de interiores. Siento pasión por la arquitectura, que es la madre de las artes. Considero artista a toda persona capaz de reflejarse en su obra”, afirma.
La muestra permanece abierta hasta el 30 de setiembre, y puede ser visitada de modo libre y gratuito. Para el resto del año, tiene en perspectiva una o dos muestras más, todavía a confirmar. “Por el momento, sigo creando”, dice.
Además, Valladares imparte clases de dibujo y pintura. “Me gusta dar charlas sobre la superación personal a través del arte y lo hago en algunos lugares, sobre todo, para los alumnos que se acercan a mi estudio artístico”.
Volviendo a su exposición, invita a dar una vuelta por el WTC. Lo que verán son aves llamativas por sus crestas rojas, plumaje abundante y lo que representan: valentía, fuerza y belleza.
Fotos: ABC Color/Gentileza.
