En navidad regale artesanía (III)

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

La XVI Expoferia ya se está realizando en la ciudad de Yataity, la cuna del ao po’i, y continúa hasta el próximo domingo 1 de diciembre. No se puede perder esta muestra, donde encontrará blusas, camisas, vestidos, accesorios, manteles, todos confeccionados con delicadeza y buen gusto. Artículos ideales para regalar en Navidad.

Las prendas logradas por las artesanas de Yataity son únicas. Los bordados en diversos diseños adornan las prendas, ya sean para niños, niñas, caballeros o damas. Los accesorios también cobran vida a través de este tejido que cautiva a propios y extraños. Los manteles para estas fiestas, en los tradicionales tonos rojo y verde, salen a relucir en las vidrieras de esta ciudad que se vistió festivamente para recibir a los visitantes.

Llegar a Yataity es fácil. Está ubicada a 164 km de Asunción y 33 km del cruce Coronel Oviedo. Según los documentos, los inicios de la comunidad se remontan a la época del último asentamiento o refundación de Villarrica del Espíritu Santo realizada a través de la Cédula Real del 12 de marzo de 1701. De acuerdo a la versión del analista Félix de Azara, la consolidación de Yataity como pueblo se debió al capitán Bartolomé Oviedo, quien en 1809 adquirió la propiedad por medio de una Merced Real. La generosidad de Oviedo permitió la organización de la población. Así destinó un predio para el camposanto y otro para la construcción de la primera capilla, en 1740. Yataity fue reconocida como distrito por Ley de la nación el 5 de junio del año 1900.

Ahora bien, la artesanía distintiva del lugar es el ao po’i, que por estos días está de fiesta. La apertura de la Expoferia tuvo lugar el viernes 22 de este mes con la participación de toda la comunidad dedicada a esta noble tarea. Hoy, por ejemplo, hay exposición de blusas, camisas, vestidos, accesorios, manteles, todos confeccionados con delicadeza y buen gusto.

El bordado del ao po’i, palabra guaraní que significa, precisamente, tela fina o delicada, surgió en el siglo XIX en Yataity del Guairá y su confección forma parte del talento de la laboriosa mujer paraguaya. Refrescando la memoria, recordemos que durante el gobierno del Dr. Gaspar Rodríguez de Francia se cerraron las fronteras para preservar la independencia, por lo tanto, no existía la importación de productos; la mujeres se vieron en la necesidad de hilar el algodón para tejer, bordar y confeccionar las distintas prendas de vestir para uso personal. De esta forma nació el ao po’i auténtico, que con los años fue transformándose a través de los diferentes bordados, deshilados encajes festones y el minucioso punto cruz. Al principio, el tejido no contaba con bordados y era similar a lo que hoy día conocemos como lienzo. La calidad del bordado no solamente sirvió para vestir a toda la generación, sino que con el tiempo ganó fama y hoy constituye uno de los productos artesanales paraguayos más apreciados, incluso se exporta en gran volumen a Argentina, Brasil, España, Italia, Alemania, Australia y Estados Unidos.

Doña Herme Peralta es una de las tenaces e ingeniosas mujeres que posicionan y revalorizan el ao po’i. En su negocio Guadalupe Artesanía fusiona tradición con modernidad y explora el mundo de los colores. En su vitrina exhibe prendas de vestir, únicas e irrepetibles, tanto en diseños como en bordados, así como accesorios y manteles, ideales para regalar en esta Navidad. Variedad, autenticidad, calidad, buen gusto y buen precio encontrará si decide llegar hasta esta ciudad. Doña Herme recuerda aquella primera edición de la Expoferia, que se realizó con el fin de “arreglar la iglesia Virgen del Rosario”. El entusiasmo hizo que, luego, viniera una segunda y otra y otra hasta llegar ya a la decimosexta edición. “Casi toda la comunidad se dedica a esta tarea, educamos a nuestras familias y vivimos de esto. Yo llevo 27 años dedicándome al ao po’i. Comencé vendiendo trabajos ajenos y era muy pagadora, así me fui ganando la confianza hasta que decidí abrir mi propio negocio y no me puedo quejar. Confeccionamos prendas de vestir, manteles, accesorios como portacelulares, posavasos, llaveros, carpetas; tratamos de acompañar la moda”, cuenta orgullosa.

Existe también una cooperativa creada para ayudar a todas las artesanas así como el Instituto Paraguayo de Artesanía, en el que los jóvenes “ya le están tomando el hilo”, al igual que alumnos de los colegios que se acoplan a la enseñanza de tejer y bordar. Es que buscan preservar esta técnica ancestral transmitida por cada familia de generación en generación. Se calcula que alrededor de 2000 personas se dedican a esta actividad, convirtiéndose en una importante fuente laboral para gran parte de la población.

Definitivamente, las prendas son únicas y de producción nacional. Por eso, no dude en apostar por lo nuestro; por la mano de obra paraguaya. Estará ayudando a incentivar y posicionar la artesanía textil, a dignificar este oficio y principalmente a las artesanas. Estará impulsando nuestro patrimonio cultural y artístico, a nivel nacional y a los ojos del mundo.

Programa de actividades

El domingo 24 de noviembre, desde las 08:00, se abre la exposición permanente y venta de productos con una misa y bendición de bastidores. A las 12:00, un rico asado a la estaca y feria de comidas.

Mañana lunes 25, desde las 08:00 vuelve a habilitarse la exposición permanente y venta de productos. El martes 26 sigue la muestra y venta al igual que el miércoles 27, jueves 28, viernes 29 y sábado 30. Este día también se corona a la soberana del ao po’i, seguido de la actuación del grupo “El Monchi papá”. El domingo 1 de diciembre puede seguir eligiendo prendas o accesorios para estas fiestas. La frescura de los tejidos hace que sean ideales para estas temporadas de calor, no se olvide. Al mediodía de este domingo se podrá disfrutar de asado a la estaca, feria de comidas típicas con la animación de la “Bandita maravilla”. La invitación está hecha para pasar unos días diferentes, maravillarse y comprar.

ndure@abc.com.py