Puro sentimiento

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El ballet y todas las disciplinas de la danza exigen sacrificio, abnegación. Yamila Rullo, Daysi Medina, Paula Bagnoli y Ana Colmán lo demuestran con sobrado talento. Por eso, una vez más, fueron convocadas para representar al país en el Festival Passo de Arte, en San Pablo.

Ellas llegaron a nuestro estudio fotográfico con entusiasmo para hablar de lo que les gusta. Cada una tiene su propia personalidad y estilo, y cada una también desde muy chiquita consiguió destacarse y seguir escalando en este fascinante mundo del ballet clásico, del jazz, del baile libre. Esa perseverancia las llevó a varios escenarios internacionales, en los que demostraron sus cualidades con creces. Esta vez, en el Festival Passo de Arte, en San Pablo, Brasil, harán lo mismo. “Para nosotras es un honor y una responsabilidad acercar nuestro arte. Vamos un grupo de 29 bailarines, cada uno con su destreza, y vamos a brillar y dejar bien en alto al país”, expresa Yamila Rullo. Ella practica desde los cinco años y día a día busca superarse a sí misma; mirando al futuro, sueña con abrir una academia y transmitir lo que tanto le apasiona.

Daysi Medina también comenzó casi a la misma edad. Tenía cuatro años cuando ingresó a una escuela de danza. Le gusta el flamenco, el hip-hop y enseñar. Paula Bagnoli hizo lo mismo a los cinco años, y trabaja con firmeza y constancia para engrosar las filas del Ballet Municipal. Y así, con ese espíritu tesonero van afianzando una fulgurante trayectoria, de la mano de la profesora Patricia Fiandro.

Ana Colmán igualmente es una destacada dentro del equipo, y entre sus metas está abrir una academia y seguir disfrutando lo que ama. “El baile en todos sus expresiones es puro sentimiento; nos libera, nos da disciplina”, dice Ana.

“Cada bailarina tiene su propia personalidad, no hay estereotipos modelos”, agrega Yamila.

Sobre la presencia masculina en los escenarios, coinciden en que ellos tienen tanto protagonismo y lucimiento como las mujeres, principalmente en los roles de carácter. “El ballet exige mucha entrega a todos los bailarines, sin distinción de géneros. Quizás exista mayor disputa entre las bailarinas por el simple hecho de que hay más”.

No es la primera vez que participan del Festival Passo de Arte. Ya lo hicieron en otras ocasiones y con buena repercusión de la crítica en los medios de comunicación. Mientras tengan oportunidades, ese va a ser el objetivo: avanzar y brillar, por supuesto. Por de pronto, ya están haciendo planes para abrir, cada una, su propia academia. “Queremos vivir de la danza”. 

ndure@abc.com.py