Es impensable viajar a Nueva York y no visitar la Estatua de la Libertad. Este afamado monumento se ubica en la Isla de la Libertad, al sur de la isla de Manhattan, junto a la desembocadura del río Hudson.
Fue un regalo de Francia a Estados Unidos en ocasión de conmemorarse el centenario de la declaración de independencia del gran país del Norte. La obra diseñada y creada por el escultor francés Frederic Auguste Bartholdi fue inaugurada por el presidente Grover Cleveland, el 28 de octubre de 1886, con asistencia de miles de neoyorquinos e invitados internacionales. La mano del gran arquitecto Gustave Eiffel está plasmada en el diseño interior de la estatua y su colega Eugene Viollet-le-Duc fue quien eligió los colores utilizados en la construcción.
¿Cómo nace la Estatua de la Libertad? Eduardo Laboulaye, jurista y político francés (autor de Paris en Amérique), fue quien tuvo la idea de que su país ofreciera un regalo a los Estados Unidos como recuerdo de estrecha amistad entre ambas naciones y para garantizar la alianza franco-estadounidense. Al ser contratado el escultor Bartholdi, se le había pedido que la obra concluyera en 1876, año del centenario de EE.UU., así que en 1870 hizo un modelo en terracota, que finalmente no sirvió. Estalló la guerra entre Francia y Prusia, y el proyecto quedó estancado.
En junio de 1871, Bartholdi viajó a Estados Unidos y escogió la isla de Bedloe (llamada posteriormente la “Isla de la Libertad”) como ubicación de la estatua. La gigantesca obra se terminó en Francia en julio de 1884 y tuvo que ser desmontada en 350 piezas para ser transportada a través del océano Atlántico, a bordo de la fragata francesa Iseres, hasta los Estados Unidos. Desembarcó en Nueva York el 17 de junio de 1886, y recibió una acogida triunfal por parte de los neoyorquinos. Una vez llegada a su destino, la estatua fue ensamblada en cuatro meses, sobre su nuevo pedestal.
La Estatua de la Libertad se convirtió en un símbolo en Estados Unidos y representa, en un plano más general, la libertad y emancipación con respecto a la opresión. En términos arquitectónicos, recuerda al famoso Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo. Desde 1984 fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco y actualmente recibe en torno a 3,5 millones de personas al año.
Basílica de San Pedro
La Basílica de San Pedro es el recinto papal de celebraciones religiosas, considerado uno de los lugares más sagrados del catolicismo. Se ubica en Ciudad del Vaticano y es una de las iglesias cristianas de mayor dimensión del mundo: tiene 218 m de longitud y 136 m de altura hasta la cúpula y abarca una superficie de 2,3 hectáreas. En la amplitud de su atrio se congregan miles de feligreses de todos los continentes y es también uno de los monumentos más fotografiados por los turistas. Su gigantesca cúpula, que domina el horizonte de Roma, es descripta por los especialistas como una de las obras más impactantes del hombre.
En la tradición católica, la basílica es el lugar de entierro de San Pedro —que fue uno de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret—, primer obispo de Roma y, por lo tanto, el primero de los pontífices.
Evidencias históricas y científicas sostienen que la tumba de San Pedro está directamente debajo del altar mayor de la basílica.
La construcción de la basílica actual, sobre otras construidas desde el siglo IV, comenzó el 18 de abril de 1506 y finalizó el 18 de noviembre de 1626. El edificio está conectado con el Palacio del Vaticano por un corredor a lo largo del pasillo al lado de la Scala Regia, junto a la fachada de la Plaza de San Pedro, y dos corredores que lo conectan con la sacristía adyacente. Estos pasos elevados fueron ideados por Miguel Ángel Buonarroti, de modo que su presencia no interrumpe el perímetro de la basílica y permite la existencia de ramificaciones en el templo.
En su interior, la Basílica de San Pedro posee 45 altares y 11 capillas que guardan obras de arte muy valiosas, entre ellas la estatua de San Pedro en bronce, atribuida a Arnolfo di Cambio y la escultura en mármol de La Piedad, de Miguel Ángel.
La fachada principal tiene 115 m de ancho y 46 m de altura. Fue construida por el arquitecto Carlo Maderno entre 1607 y 1614. Se articula a través de la utilización de columnas de orden gigante que enmarcan la entrada y el “Balcón de las bendiciones”, lugar desde donde se anuncia a los fieles la elección del nuevo papa, y desde donde este imparte la bendición urbi et orbi.
Torre Eiffel
Situada en el extremo del Campo de Marte a orillas del río Sena, la Torre Eiffel, símbolo de Francia y su capital, París, fue inicialmente conocida por el nombre de Torre de 330 metros. Se trata de una estructura de hierro diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel para la Exposición Universal de París en el año 1889.
Su construcción demandó dos años y dos meses de trabajos y en su época tuvo el fuerte rechazo de los artistas que la consideraban un “monstruo de hierro”. Muchas voces pidieron que fuera desmontada una vez concluida la Exposición Universal, pero quedó como un elemento útil al Ejército para sus pruebas con antenas de comunicación. Y hoy, además de atractivo turístico, sirve como antena a varias radioemisoras. Actualmente, las casetas para la compra de boletos de visitas turísticas ocupan los pilares norte y oeste, desde donde se accede a los ascensores. Las escaleras, abiertas al público hasta el segundo piso, comprenden 1665 escalones hasta la cumbre. En el segundo nivel hay un restaurante gastronómico, el Jules-Verne.
Los arcos tendidos entre cada uno de los cuatro pilares, se elevan a 39 m sobre el suelo y tienen un diámetro de 74 m. Aunque en los bosquejos iniciales aparecían muy decorados, lo son mucho más hoy en día, pero tienen sobre todo una función arquitectónica: endurecer la estructura de la base.
Su tamaño excepcional y su silueta inmediatamente reconocible hicieron que la Torre Eiffel, inaugurada el 31 de marzo de 1889, se convirtiera en la máxima atracción turística de París y, por tres décadas, que haya sido considerada la obra más alta del mundo (con las antenas instaladas en su punta alcanza los 325 m), hasta ser superada por el Chrysler Building de Nueva York, en 1930. Ahora recibe a más de seis millones de visitantes cada año.
Torre de Pisa
La torre es, en verdad, el campanario de la Catedral de Pisa. Fue construida para que permaneciera en posición vertical, pero comenzó a inclinarse a poco de su inicio en agosto de 1173. La altura de la torre es de 55, 8 m desde la base, su peso se estima en 14.700 toneladas y la inclinación de unos 4° extendiéndose 3,9 m de la vertical. La torre tiene ocho niveles: una base de arcos ciegos con 15 columnas y remata en un campanario. La escalera interna en espiral tiene 294 escalones.
La construcción de la Torre de Pisa se desarrolló en tres etapas durante un período de 177 años. La primera planta de mármol comenzó el 8 de agosto de 1173, en una época de éxito militar y prosperidad. Está rodeada de pilares con capiteles clásicos y arcos ciegos. Existe controversia sobre la identidad del arquitecto; por muchos años, el diseño se atribuyó a Guglielmo y Bonanno Pisano, un artista residente en Pisa en el siglo XII.
Después de que se construyera la tercera planta en 1178, la torre se inclinó hacia el Norte, debido a unos cimientos débiles (tres metros), en un subsuelo inestable. El diseño era imperfecto desde el comienzo y su construcción cesó durante un siglo, debido a las guerras entre los pisanos y los estados vecinos.
En 1272, la construcción fue retomada por Fernando di Vincenzo, arquitecto, autor del camposanto.
Se añadieron cuatro nuevas plantas, las que fueron construidas con cierto ángulo con objeto de contrarrestar la inclinación. Tras la derrota de Pisa por parte de los genoveses en la batalla de Meloria, la construcción paró otra vez en 1284. Recién en 1372 Tommasso di Andrea Pisano levantó la última planta (el campanario) y las campanas fueron instaladas. Se considera que su intervención combina armónicamente los elementos góticos del campanario con el estilo románico de la torre. Las campanas son siete, correspondiendo cada una a una nota de la escala musical; la mayor de ellas fue instalada en 1655.
El 7 de enero de 1990, la Torre de Pisa fue cerrada al público como medida de seguridad y se inició una serie de trabajos tendientes a la estabilización. Se volvió a permitir la entrada al público el 16 de junio de 2001.
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