Triángulo amoroso

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La posibilidad de elegir pareja es una de las bendiciones y también una de las mayores complicaciones que tenemos. Porque solemos ser ambivalentes: queremos una cosa y la contraria. Elegimos a alguien porque es hermosa, pero nos molesta que la miren otros hombres. Escogemos a un hombre porque es fuerte, pero nos molesta que sea un poco tosco.