Modelo de pequeña finca sostenible

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La pequeña  finca  sostenible es un modelo válido  para producir y cuidar el ambiente
La pequeña finca sostenible es un modelo válido para producir y cuidar el ambiente.ABC Rural

La finca sostenible, hoy día, cobra protagonismo frente a la agricultura convencional-empresarial, por ser productora de los alimentos que se consumen diariamente en el hogar; por formar parte de un sector reconocido como estratégico para preservar el medio, favorecer el arraigo principalmente de los jóvenes rurales y elevar la calidad de vida de la pequeña familia rural tipo, compuesta por cinco miembros.

El enfoque apunta a producir, auto-abastecerse y contar con la posibilidad de comercializar a precio justo los excedentes que se produzcan. Y todo ello con el uso racional de los medios y recursos disponibles, sin mucha inversión; cuidando el ambiente, mediante el trabajo tesonero, constante y compartido de todos los integrantes de la familia, sumado al esfuerzo de las demás familias de la zona o comunicad para beneficio compartido de todos, al fin.

ALCANCES

La pequeña familia rural podrá vivir planificando y desarrollando sus actividades con un enfoque silvoagropecuario o agroforestal, en el que, de acuerdo a las condiciones y posibilidades de la zona, se dedican pequeñas parcelas a cultivos agrícolas competitivos de sustento y renta, a rubros pecuarios menores, como aves, cabras, cerdos; especies forestales nativas y exóticas, apicultura, piscicultura, así como a diversas actividades de conservación o transformación artesanal, e inclusive al turismo ecológico. Así, este tipo de finca, que es posible instalar y mantener en poca superficie, será capaz de brindar sustento a una familiar rural tipo, que además podrá obtener un ingreso regular gracias a la producción, conservación, transformación y comercialización de alimentos y productos agrícolas, pecuarios, forestales e incluso artesanales.

CARACTERÍSTICAS

La finca sostenible tiene que planificar la producción con enfoque silvo-agropecuario, produciendo para el auto-consumo y la comercialización, velar por el cuidado de las especies forestales existentes, plantar árboles con fines comerciales o de cuidado del medio y biodiversidad, producir en forma eficiente y lo más natural posible, utilizando las buenas prácticas agrícolas y otras conservacionistas, preservando el ambiente, el suelo, el agua, la flora y la fauna. Producir en una forma rentable que, además, permita a la familia satisfacer sus necesidades actuales y futuras. Cultivar y criar en forma integrada con la comunidad y como componente activo de las cadenas productivas existentes en la comunidad y la región. Producir facilitando la integración de la unidad productiva familiar a comités de productores; y, de estos, a cooperativas y pre-cooperativas, con miras de acceder a centros de comercialización y cadenas de producción.

PLANIFICACIÓN

Se parte de la base de que la finca cuenta con 1,0 ha a 3,0 ha de superficie, posee una fuente de agua potable y cuenta con, al menos, una vía de acceso. Estos requisitos son los mínimos imprescindibles para establecer o reorientar un terreno hacia un enfoque sostenible. La finca se divide en pequeñas parcelas que se utilizarán en forma rotativa, según la época de cada cultivo, con el objeto de cuidar el nivel de fertilidad natural y la materia orgánica de los suelos. De todas las actividades que se realice en cada parcela se llevará un registro claro y preciso, con mención de la fecha.

Una finca pequeña, pero bien planificada y cuidada desde el punto de vista de sus recursos naturales y ambientales, puede contar con: una huerta con la posibilidad de conservación y comercialización de sus excedentes, con frutales como mango, banano, aguacate, limoneros, naranjos, pomelos; cultivos agrícolas, como maíz, soja, mandioca, batata, poroto, zapallo, papa de aire, plantas aromáticas (perejil, orégano, albahaca, apio, ciboulette) y medicinales (ka’a he’ê, menta, burrito, cedrón, manzanilla, anís). También se puede contar con colmenas; piscicultura; aves de corral, como patos y pollos y gallinas; cerdos y cabras doble propósito. Además, puede contar con un estercolero o compostera para preparar abono natural y con un pequeño vivero de plantas forestales nativas y exóticas, entre otros. Las posibilidades de diversificación son amplias y todo depende de la iniciativa del productor y su familia, y de lo que se acuerde entre varios productores.