Injerto de cítricos

El injerto es una forma de propagación asexual, utilizada en la producción comercial de los cítricos. Ofrece beneficios económicos ya que asegura la multiplicación sana, economiza el trasporte y propicia la resistencia a enfermedades.

Esta técnica permite contar con plantas sanas y de alto rendimiento.
Esta técnica permite contar con plantas sanas y de alto rendimiento.

La técnica del injerto consiste en pegar a una planta madre con raíces (patrón), una parte de otra (yema o injerto). El injerto se desarrolla sobre el patrón que le sirve de sostén. Un patrón sano y vigoroso permitirá la obtención de árboles con una alta productividad y larga vida.

De acuerdo a la experimentación, un injerto realizado arriba de los 30 centímetros de altura del suelo, evita el ataque de enfermedades como la gomosis (caracterizada por una abundante producción de goma, causada por hongos). Los patrones más adecuados suelen ser el limón rugoso, el naranjo agrio, el limón volkamariana y el limón swingle. Estos dos últimos son resistentes al Virus de la Tristeza de los Cítricos.

SELECCIÓN DE VARIEDADES

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La selección de las variedades debe enfocarse en el objetivo final de la producción, sea para consumo en fresco o para la industria. Hay que considerar que algunas frutas son aptas para uno u otro propósito; por ejemplo, las naranjas con ombligo como Bahía y Bahianinha no son aptas para la extracción de jugo, mientras que las naranjas Natal, Valencia y Calderón son de doble propósito, es decir, que sirven tanto para consumo en fresco como para extracción de jugo.

Entre las variedades más comunes se tienen Tahití, Bears, Persian, Hawai y Petrolera. Los criterios de selección de la variedad se basan en el contenido de zumo, su calidad, albedo y presencia de semillas. El árbol clasificado debe ser fuerte y sano.

PREPARACIÓN DEL PORTAINJERTO Y PROCEDIMIENTOS

Para la preparación del portainjerto se debe realizar la eliminación de hojas, malezas y espinas hasta la altura de 30 y 35 centímetros, a partir del nivel del suelo, con el fin de facilitar la realización del injerto. Para esta labor, puede utilizarse una tijera de podar bien afilada, limpia y desinfectada. Es fundamental utilizar patrones con una edad mínima de 6 meses (mayor vigor).

Igualmente, las yemas clasificadas para el injerto deberán ser de mejor calidad, teniendo en cuenta su aspecto visual. Para la obtención de la yema, se puede utilizar un cortaplumas bien filoso. Primero, se corta la parte basal en forma horizontal y, luego, desde arriba para debajo de forma vertical (2 cm aproximadamente) para desprender la yema de la vareta. El operario debe cuidar no dañar el tejido a ser injertado por un patrón.

Para la realización del injerto de las yemas se selecciona un lugar entre los entrenudos de la planta, se realiza un corte transversal y otro vertical a una altura de 10 a 15 centímetros del portainjerto en forma de T invertido. Se remueve solamente la corteza hasta llegar al cambium, donde se introduce una yema a la vez, previamente preparada. Posteriormente, se sujetan cuidadosamente con cinta de polietileno (60 micras de espesor) de arriba para abajo quedando cubierta la parte injertada.

La banda de polietileno se retira 20 días después del injerto y se verifica el prendimiento en unos días.

SELECCIÓN DE YEMAS

La yema debe tener por lo menos un año de vida, con corteza bien desarrollada, pero no muy gruesa. Se selecciona en las partes exteriores del árbol bien expuestas a la luz solar. Se escogen las yemas de la parte central y basal. Las yemas deben ser visibles y sanas, pero latentes, es decir, que no deben estar inflamadas o a punto de abrirse.

El patrón influye en muchos aspectos tales como la composición mineral de las hojas y frutos, espesor de la corteza del fruto, vigor, productividad y calidad de la fruta, acidez del zumo, contenido en sólidos disueltos, entre otros.

SISTEMAS DE CONDUCCIÓN

Los sistemas de conducción son técnicas utilizadas en la mayoría de los viveros para adoptar una brotación y crecimiento adecuado de los plantines, que permitirá mantener un balance vegetativo y productivo, regular la cosecha, permite cosechas más constantes, mejora la productividad y la calidad de la fruta, y mantiene las dimensiones del árbol.

El uso de diferentes tipos de podas o sistemas de conducción de los brotes podría influir positivamente para acelerar la terminación de los plantines sin necesidad de recurrir a gastos adicionales, además se puede producir mayor cantidad por año al disminuir el tiempo de terminación para el trasplante al lugar definitivo o destinar a la venta del mismo.

Los objetivos más importantes de los diferentes tipos de podas o sistemas de conducción son: lograr una mayor captación de luz (mejores rendimientos de fruta), mejorar la calidad de la fruta obtenida, simplificar operaciones (poda, control de enfermedades, plagas; cosecha).

ÉPOCA DE MEJOR BROTACIÓN DE LOS INJERTOS

Es recomendable realizar el injerto en épocas estivales, a finales de la primavera y comienzo de verano, ya que presenta muy buen crecimiento, buena producción y, por sobre todo, porque las altas temperaturas favorecen la brotación y crecimiento de las yemas.

Para incrementar el rendimiento se debe cuidar las yemas para la realización del injerto utilizando yemas de plantas madres bien tratadas, sanas y de muy buen rendimiento. La mejor época para injertar es de noviembre a febrero.

(*) Especialista en producción agroforestal.

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