ARROYOS Y ESTEROS, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Campos de cultivos de arroz, ubicados en el límite de las localidades de Arroyos y Esteros, Primero de Marzo y San José Obrero, pertenecientes a la Agroganadera Piripucu S.A., se encuentran en plena fase vegetativa con un excelente crecimiento.
El encargado de la arrocera, ingeniero Simón Oleksin, manifestó que el desarrollo de los cultivos augura un buen rendimiento del cereal para la cosecha prevista para enero de 2020. El objetivo ahora es elevar el rendimiento por hectárea.
En lo que se refiere al cuidado del medioambiente y el trabajo en armonía con la naturaleza, Oleksin sostuvo que “el uso racional de los recursos naturales minimiza todos los impactos que puedan causarse al ambiente y eso es un aspecto que cuidamos tremendamente”. Al respecto dijo que técnicos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) verifican periódicamente el emprendimiento.
“Hoy en día, la actividad agrícola destinada a la producción de arroz demuestra que manejada correctamente con todos los insumos utilizados, respetando las leyes y siguiendo las recomendaciones de expertos en el área, no perjudica de ninguna manera al componente ambiental. Al contrario, crea ecosistemas propicios para aves acuáticas permanentes o transitorias”, especificó.
Números del cereal
Se estima que la producción de arroz en Paraguay en la presente campaña agrícola llega a unas 165.000 hectáreas, con una media de rendimiento de 6.700 kilogramos por hectárea, y una proyección a cosechar de alrededor de 1.100.000 toneladas, según datos de la Cámara Paraguaya de Industriales de Arroz (Caparroz).
El consumo interno es de 200.000 a 220.000 toneladas en base cáscara, de forma anual, por ende, todo el sobrante tiene como destino varios mercados de exportación. El 60% va hoy al mercado brasileño y el 40% va a otros mercados internacionales, fuera del Mercosur.
El cereal posee un potencial incalculable en cuanto a producción y productividad, gracias a las buenas condiciones del suelo y la disponibilidad de agua. Por esta razón, instituciones y empresas realizan grandes inversiones en busca de variedades mejor adaptadas y con alto rendimiento, de manera a favorecer una mayor rentabilidad.
