El sistema de producción de tipo familiar y la alta competencia en el mundo de la exportación de carne de cerdo son dos sistemas compatibles, pero deben considerarse ciertos factores. En lo que se refiere a la producción intensiva, será necesario considerar el tema de la producción nacional, de manera a estudiar si la carne de cerdo irá al mercado interno o a la exportación. Para ello, dentro del contexto local, deberán observarse las ventajas que ofrece el país, en cuanto a recursos y aquellos puntos en los que se deberá prestar mayor atención, considerando que los mercados externos poseen exigencias y parámetros para el comercio de alimentos.
ALIMENTO, PRIMERA VENTAJA
Paraguay posee interesantes ventajas para la producción de cerdos con miras a la exportación. La primera de ellas es la alimentación. Es decir, que el país produce alimentos muy baratos para los sistemas de producción intensivos, en relación a otros países cuyo impacto económico es mayor. El maíz cuesta 50 % menos en nuestro país comparando con otras naciones del mundo, mientras que la soja es 30 % más asequible. Lo positivo es que se cuenta con la superficie destinada a la producción de estos granos. Por otra parte, existen alimentos alternativos como el sorgo, la canola, el girasol y las harinas de carne, entre otros. Así, se puede decir que la alimentación para los porcinos está cubierta. Sin embargo, será necesario planificar cómo alimentar a los cerdos considerando sus condiciones genéticas.
GENÉTICA
En el plano internacional existen líneas genéticas comerciales que apuntan a mejorar la calidad de carcasa y formar músculo, pero la alimentación de dichos ejemplares debe estar determinada conforme a sus requerimientos nutricionales. No es comprensible que todos los animales se alimenten de igual manera. En este sentido, en Paraguay no se está aprovechando el potencial genético de los animales, por lo que se pierden kg de músculo y se ganan kg de grasa, lo que finalmente repercute en un menor valor económico del producto.
SANIDAD ANIMAL
En este aspecto, será fundamental saber cuáles son las enfermedades presentes en el país, de tal manera a delimitar las estrategias de control y erradicación. Es imprescindible encontrar el método adecuado para reconocer la afección (diagnóstico veterinario); cómo enfrentarla y, posteriormente, complementar con un programa de vigilancia sanitaria. Este aspecto es clave en producción animal debido a que hoy día aparecen nuevas enfermedades que causan estragos económicos de gran importancia. Si el modelo de producción apunta a la exportación, la responsabilidad será evitar el ingreso de patologías que puedan cerrar los canales de exportación (puertos de países vecinos), cuya consecuencia final sería la acumulación de carne en el mercado interno, lo que produciría a su vez la baja de los precios. Hay que garantizar una cultura de manejo de enfermedades, debido a que las mismas tienen un impacto del 5 al 10 % en la producción de carne porcina en el mundo.
DEMANDA DEL MERCADO
Se repite la premisa: “Si vamos a exportar, debemos generar el producto que el mercado pida”. Esto significa determinar un modelo de exportación basado en cortes o en kg de carne. Por ejemplo, el mercado coreano o japonés prefiere un animal más pesado, con un aumento en el grado de infiltración de grasa; entonces, se deberá buscar la genética que permita obtener un ejemplar de ese tipo. Otros mercados solo pedirán cortes específicos; por ello, se produce para satisfacer las necesidades del mercado comprador. Desde el principio del emprendimiento porcino, se deberá tener en claro a dónde se quiere apuntar: a un mercado que busca velocidad de crecimiento o a aquel que busca cortes. De este modo, el productor sabrá el tipo de animal a criar y cómo enfocar la producción.
REPRODUCCIÓN
En la actualidad, ya que se recurre a la inseminación artificial (IA). Anteriormente, en una granja donde se aplicaba el sistema de monta natural, se usaba a 50 machos para cubrir 1000 hembras. Hoy, con la IA, se necesitan solo 10 machos para la misma cantidad de hembras y cuatro reproductores, en el caso de IA pos cervical. Cada macho impacta en un 25 % la producción. El requerimiento para el productor será la adquisición de ejemplares con alto valor genético, a fin de asegurar crías de calidad.
MERCADO INTERNACIONAL
Existen varios mercados a los que puede llegar Paraguay, pero será necesario establecer alianzas público-privadas para la mejor ejecución de los trabajos. Se deben buscar los mercados, conocer las exigencias y lograr cumplir con las mismas. Otra alternativa es recurrir a mercados secundarios o alternativos en una primera instancia, con la cual se pague un menor precio.
Además, es preciso tener en cuenta que el país comprador auditará a su vendedor, es decir, nuestras plantas faenadotas, las granjas y al servicio sanitario. Ello, con el objetivo de saber si se cumplen con los requisitos establecidos en el mercado y si se poseen las condiciones necesarias para producir el alimento. Esto obligará a nuestra nación a generar programas de certificación (para granjas, plantas de alimentos y plantas faenadoras), acompañado de la trazabilidad. Dicho proceso requiere de capacitación y tiempo. Otro factor hace alusión a la capacidad para exportar. ¿Paraguay podrá cumplir con la cuota establecida por el país comprador? ¿Dispone de la cantidad de animales en el país? Para llegar a mercados del exterior es necesario trabajar en base a planes concretos, de manera a estudiar la factibilidad de enviar carne porcina a los países o más bien conviene trabajar en aumentar un mayor consumo del mercado interno.
(*) Consultor internacional especialista en porcinos
