La observación meteorológica de una helada se hace generalmente en el termómetro de mínima instalado en la garita meteorológica a una altura de 1,5 metros, y sin anotaciones referentes a su intensidad, duración y origen. De acuerdo al criterio agrometeorológico, la helada ocurre cuando la temperatura del aire desciende a niveles tan bajos, que provoca la muerte de los tejidos vegetales.
Esta definición puede considerarse estrictamente correcta, ya que involucra elementos meteorológicos como el valor mínimo alcanzado por la temperatura, la intensidad y duración de su descenso, así como las condiciones biológicas prevalecientes, tales como la tolerancia propia de la especie, variedad considerada, etapa de desarrollo, condiciones fisiológicas e, inclusive, sanitarias.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA OCURRENCIA DE HELADAS
Dos son los factores que influyen sobre la ocurrencia de las heladas; los factores macrometeorológicos y los micrometeorológicos. Los primeros determinan el proceso del tiempo que genera las heladas y contribuyen a definir la época de ocurrencia, la extensión del fenómeno y el tipo de helada según el proceso físico que la origina. Los segundos, de carácter local, influyen en la intensidad y duración de la helada y, por lo tanto, en la magnitud de los daños. Entre los factores macrometeorológicos se pueden citar el balance calórico regional de la radicación y la circulación regional de la atmósfera. En el marco de los factores micrometeorológicos se cuentan el viento, la nubosidad, la humedad atmosférica, las condiciones físicas del suelo, la topografía y orientación del terreno.
MÉTODOS DE LUCHA CONTRA LAS HELADAS
El riego superficial es un método que sólo se debe usar en cultivos de porte muy bajo, no mayor de 20 centímetros, y solo cuando no se tenga acceso a otros sistemas.
El problema de proteger artificialmente las plantas contra las heladas consiste en que es costeable solo para cultivos muy valiosos que ocupan áreas pequeñas. Es imposible económicamente proteger extensos campos de cultivo, tales como maíz y otras gramíneas, aun cuando se tenga conocimiento con 12 o 24 horas de anticipación que habrá helada. En la lucha contra las heladas siempre será más recomendable la combinación de varios métodos, pues en la actualidad no existe aquel que por sí solo tenga efectos totales y completamente satisfactorios.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
MÉTODOS INDIRECTOS O PASIVOS
- Ubicación de la zona de cultivo.
- Fechas de siembra y temporadas de cultivo.
- Selección de especies y variedades rústicas.
- Manejo del suelo.
- Manejo de las plantas.
MÉTODOS DIRECTOS O ACTIVOS
Con el uso de cubiertas se trata de disminuir la pérdida de calor. Pueden ir sobre el suelo o directamente sobre las plantas y se prefieren materiales de los más escasos poderes radiantes, pero de bajo costo. El plástico da buenos resultados cuando se usa para cubrir el suelo. Este procedimiento es impracticable en grandes áreas.
COBERTURA CON PLANTAS O PLÁSTICO
La cobertura de las plantas, con materiales como paja, papel, tela, ramas, pasto, plástico, es el método más sencillo y relativamente común para la protección contra las heladas, pero obviamente no se presta para cultivos de porte alto o frutales. Sus resultados son prácticos aunque sus costos resultan elevados.
Es recomendable quitar las cubiertas durante el día para facilitar la penetración solar y evitar la incidencia de plagas o enfermedades debido al incremento de la humedad.
RIEGO SUPERFICIAL Y POR ASPERSIÓN
Existen dos tipos de riegos que pueden ayudar ante la presencia de las heladas: el riego superficial y riego por aspersión.
El riego superficial es un método que sólo se usará para cultivos de porte muy bajo, no mayor de 20 centímetros y solo cuando no se tenga acceso a otros métodos. Sin embargo, el riego por aspersión se constituye en uno de los métodos más efectivos que se poseen actualmente para el combate de heladas y, a diferencia del riego superficial, puede aplicarse en cultivos de cualquier porte.
CALEFACCIÓN
Tal vez la calefacción sea el método más lógico que se presente para combatir las heladas, ya que aporta calor en forma tangible al quemar diversos materiales en el terreno mismo. Por otra parte, se le reconoce como el método más antiguo de protección que se haya usado.
No obstante, por razones de tipo económico y técnico hacen que este método no siempre sea aplicable, pero cuando se cumplen las recomendaciones técnicas precisas se convierten en un método práctico, eficaz y hasta económico.
Entre las recomendaciones se mencionan: no hacer fuego sino humo, tener una buena distribución del material a ser quemado alrededor de las parcelas y no dentro de las mismas, entender que se pretende simular cobertura de nubes para evitar la pérdida de calor hacia la atmósfera.
Por otro lado, se debe llevar adelante el trabajo de calefacción desde las primeras horas de la noche hasta la salida del sol, porque ese es el momento más crítico para las plantas cuando se presenta una helada.
(*) Unidad de Gestión de Riesgos del MAG
