Salud ambiental

El ambiente nos provee de lo que necesitamos para vivir: aire, agua, suelo, árboles, frutos; la posibilidad de cultivar, criar animales, instalar fábricas, de trabajar; pero ante el uso cada vez más insostenible y no planificado (explotación) de los recursos naturales y ante los daños y desequilibrios cada vez mayores que se ocasionan al ambiente y ecosistemas, se producen una serie de impactos ambientales, de efectos contraproducentes y de contaminaciones diversas, que al final elevan los riesgos y afectan la salud de las personas. (Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker)*

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De acuerdo con Organización Mundial dela Salud(OMS), salud ambiental es la disciplina que atiende aspectos de la salud humana, incluida la calidad de vida, que son determinados por factores ambientales físicos, químicos, biológicos, sociales y psicosociales. Se refiere a la teoría y práctica de evaluar, corregir, controlar y prevenir aquellos factores en el ambiente que pueden potencialmente afectar la salud de presentes y futuras generaciones. Vale decir, que es posible aplicar un enfoque sustentable para la salud ambiental, al tenerse en cuenta en esta definición el bienestar de las futuras generaciones.

FACTORES

La problemática ambiental en torno a la salud humana se ha acrecentado en los últimos años por la exposición a factores ambientales de riesgo. Por ejemplo, las ondas de calor y los cambios bruscos de temperatura causan, en personas sensibles, enfermedades como alergias, anginas de pecho, catarros; alteraciones digestivas (dispepsias), reumatismos y otras. Algo similar ocurre con la exposición frecuente al sol (cáncer de piel); a desechos químicos (pilas y baterías). La humedad también afecta, ya que existen personas que son más sensibles que otras, lo que provoca la aparición de resfríos, gripes y alergias respiratorias. La polución sonora y los ruidos figuran entre los contaminantes más frecuentes y perjudiciales. Sus daños incluyen trastornos del sueño y del estado de ánimo general; efectos nocivos fisiológicos y sicológicos, según los casos. El problema de los combustibles con alto nivel de azufre es otro ejemplo, con cuyo uso, se estima más cáncer y asma en diez años.

Por eso, una educación ambiental positiva y responsable de las personas ayudará a una mejor salud y a la prevención de contaminaciones perjudiciales para el bienestar general. La existencia e implementación de políticas educativas que contemplen y formen en ecología y cuidado de la naturaleza mejorarán el conocimiento y manejo de las variables que previenen daños ambientales a la salud humana. Del mismo modo, los hábitos de consumo más o menos sostenibles desde alimentos, comida y productos tecnológicos generarán más o menos basuras que, a su vez, serán mayores o menores focos de enfermedades.

CONCLUSIÓN

Si de nuestra parte no insistimos ni hacemos esfuerzos para vivir en un ambiente más sano, con estándares adecuados de calidad, los riesgos para la salud aumentarán por diversas causas, que a su vez interactúan entre sí; está demostrado que las ambientales agravan los riesgos de enfermedades humanas. No podemos hablar de salud ambiental en un medio que cada vez y con mayor velocidad se deteriora, se degrada. Se tienen que asumir las responsabilidades y adoptar las conductas que ayuden a mejorar la salud del medio. Es para beneficio de todos.

(*) Especialista en Comunicación Rural

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