Cuidados
Se aconseja plantar las plantas de aechmea a finales de la primavera en un sustrato a base de turba (raíces de helechos y hojas secas descompuestas, virutas de madera, fibras de palmeras) y un poco de arena. Coloque en un lugar con buena luz y temperatura superior a los 15º C; además de mucha humedad. Riegue bien, pero sin inundarla, cada cierto tiempo vacíe la urna y cambie el agua que puede estar estancada. Riegue la tierra cada 15 minutos con fertilizante líquido.
En otoño debe mantener la tierra húmeda y la urna llena. Hacia finales del invierno la flor ya está marchita, córtela con cuidado en la base, con tijera filosa. Pronto podrá observar los vástagos que crecen en la base de la planta. Se desarrollan con bastante rapidez, y mientras lo hacen la planta madre comienza a marchitarse y morir.
Una vez que los vástagos tienen un aspecto suficientemente fuerte, corte la planta madre a la altura del suelo. A partir de este momento puede dejar los vástagos en la misma maceta o plantarlos individualmente en otra. Florecerán al cabo de 12 a 18 meses.
Esta planta posee tres clasificaciones: aechmea fasciata, aechmea fulgens discolor y la aechmea chantinii.
