Calor de hogar

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Las chimeneas pueden ser de piedra, mármol, madera, granito y metal por fuera, mientras que para lograr generar el calor es muy útil el ladrillo refractario. El tamaño de la boca se relaciona con el que posee la habitación; la profundidad y el tamaño del ducto dependen de los metros cúbicos a cubrir. Su construcción se basa en un buen cálculo para evitar que el humo descienda y cause una desagradable estancia en el lugar.

“Para lograr un ambiente cálido debe haber una relación de medidas entre la habitación y la boca del hogar o chimenea, que debe tener, como mínimo, del 2 al 4% de la superficie de la primera. Una relación boca tiraje y una buena combustión se consiguen teniendo en cuenta ciertas medidas. La superficie o el área de la boca será en general diez veces mayor que la de la sección del conducto de humo, aunque puede aumentarse doce veces cuando la chimenea alcanza una altura mayor a nueve metros. Es conveniente que el ancho de la boca del hogar sea 1/5 a 1/6 mayor que su altura”, explica el Arq. José Segalés.

Los materiales ideales para la construcción interior son los ladrillos refractarios colocados con mezclas especiales hechas con polvo del mismo ladrillo.

El Arq. Pericles González afirma que “la chimenea estándar tendrá un 1,20 metros en la boca con una altura de 80 centímetros y profundidad de 70 centímetros. Para que el aire que viene de arriba no tire para adentro la humareda se considera una garganta en la que se reduce el tamaño del ducto, que será lo más recto posible. El conducto tiene que sobresalir por lo menos un metro más del punto más elevado del techo, y una tapa metálica impide que ingrese la lluvia”.

mirtha@abc.com.py