La gama de colores de pinturas es variada. Quizás, en muchas ocasiones, por la existencia de tantas opciones le resulta difícil decidirse por una. Primero observe cómo se encuentra la pintura de su pared, ya sea de su dormitorio, estar, cocina, etc. Como segundo paso examine los tonos de los objetos y algunos muebles que se encuentran en el lugar. Escoja un tono que se adapte a la gama de los colores que priman en ese espacio que desea renovar. Por ejemplo, si los muebles en su mayoría son marrones y los objetos se inclinan por tonos dorados, lo recomendable es que pinte su pared en color beige.
Además debe tener en cuenta las diferentes combinaciones para crear armonía según los principios básicos de los colores.
Las composiciones de tonos pueden hacer que la habitación parezca acogedora o elegante, grande o pequeña, sobria o divertida.
El círculo cromático es un instrumento fundamental para comprender cómo se relacionan unos colores con otros y cómo combinarlos. Por ejemplo, los colores cálidos son: rojo, rosa, naranja, amarillo (colores asociados con el sol y el fuego), los cuales crean un ambiente acogedor.
Se aconseja utilizar esta gama de colores cuando se desea lograr una habitación más alegre y colorida. Especial para cuartos de niños o adolescentes.
En cuanto a los colores fríos, se usan cuando se desea que una habitación transmita un ambiente fresco y tranquilo. Los azules utilizados en paredes y algunos muebles hacen sentir el contacto con el agua o el cielo. Cuando se utilizan estos tonos fríos y existe mucha luz en el lugar genera amplitud, de lo contrario, pueden resultar poco agradables a la vista.
Los amarillos, naranjas y rojos se pueden utilizar cuando el mobiliario tiene un lustre oscuro. El efecto de contraste cambiará para siempre su casa. Tenga en cuenta estos puntos a la hora de poner manos a la obra a las pinturas de las paredes y verá que los resultados realmente le serán favorables.