El expositor refirió que las orquídeas se desarrollan de manera silvestre. “Nosotros las tomamos para hacer híbridos y tener plantas ornamentales. Las orquídeas representan un potencial silvestre, pero para que se conserven tenemos que conservar el árbol donde se desarrolla, porque es una planta epífita mayormente. Son pocas las terrestres, y otras nacen en forma rupícola, es decir, crecen sobre las rocas”, explicó.
Informó que conservamos las orquídeas y el potencial genético en relación a la flora, hortícola, medicinal, comercial para la producción de esencias, la gastronomía o perfumería.
Algo muy novedoso que comentó el doctor Alaniz Méndez es que en los pueblos originales de México las ocupaban para curar tos, dolor y fiebre. “Por ejemplo, para la tos, algunas orquídeas tienen propiedades para ser untadas o inhaladas”, agregó.
“Conozco algunas especies aquí con algunas similitudes con las de mi país, para que se pueda abrir el estudio de la orquídea como planta medicinal”, aseveró.
“La Prosthechea michuacana se ocupa para algunos procesos de diabetes y disentería; las astenopias o vaquitas se pueden utilizar como relajantes. Ustedes tienen una especie que nosotros utilizamos para la bronquitis”, finalizó.
