Todos estos paños de vidrio se abren y así ingresa buenas corrientes de aire y los espacios quedan integrados. Se acomodaron los muebles que pertenecían a la otra casa.
Los techos llegan a una altura de 4.80 metros cubiertos con machimbre y arriba van las tejas negras esmaltadas. Los pisos de porcelanato de 60 x 60 cm tapizan la sala, el comedor, la cocina y el quincho. Las paredes están pintadas con un tono beige con detalles acogedores y mucha preeminencia de las plantas y las flores.
Un quincho con muebles de madera acheada y lustrados está en relación con la piscina “sin límite” con azulejos celestes. Desde la reposera, sumergida a medias, se observa el paisaje.
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