El problema principal para cultivar un bonsái en el Paraguay es el clima, según el cultivador. “El calor y el viento norte hacen que las plantas necesiten dos sesiones de riego al día. Y si es que nos ausentamos de casa y no contamos con alguien responsable para que cuide el arbolito, en dos días este se puede secar, por más que tenga cuarenta años de atención. Para que esto no suceda, debemos preparar una rutina y cumplirla de manera disciplinada”.
¿Qué elegir?
“Los árboles más apropiados para un bonsái son el ñangapiry y el yvapurû, porque son plantas nativas, resisten los rayos del sol, aguantan la falta de agua, se pueden moldear fácilmente y dan frutas. El ñangapiry es el más rápido para dar frutos, mientras que el yvapurû tarda alrededor de veinte años, a menos que sea injertado. El menos recomendable para un bonsái es el lapacho. La maceta con patitas es recomedable, evita que las raíces salgan por el agujero y encuentren el suelo”.
