ALTOS, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Las imágenes y la estructura del templo erigido en honor a San Lorenzo denotan falta de mantenimiento y urgen una intervención de expertos restauradores. La iglesia fue construida hacia el año 1580, en el marco de la primera misión de los franciscanos en el interior del país.
El intendente alteño, Alberto Ojeda (PLRA), indicó que ya se formaron comisiones para trabajar por la recuperación del patrimonio, pero todas tropiezan con la falta de recursos económicos.
Sin embargo, el padre Paulo Giménez, párroco local, indicó que no tienen previsto proyecto de restauración alguno. El religioso agregó que después de las experiencias de mala intervención de las iglesias de Caraguatay y Piribebuy, las autoridades eclesiásticas quedaron con algo de temor.
Los mencionados templos fueron objeto de una restauración inadecuada por el arquitecto Luis Pereira Javaloyes
No obstante, Giménez indicó que si renueva su contrato y se mantiene en la parroquia, buscaría la forma de salvar las imágenes y el retablo.
Antecedentes históricos
El templo de Altos fue construido hacia el año 1580 (S. XVI), año que quedó escrito en una de las vigas del lugar sacro. Forma parte del circuito franciscano y de la artesanía que rescata las “huellas” de los misioneros de la orden franciscana, que fundaron pueblos y crearon las invaluables obras de arte.
En Cordillera, las ciudades que se formaron con las misiones de los frailes franciscanos son Altos, Atyrã, Piribebuy, Tobatí, Caraguatay y Emboscada.
En el año 1580, fray Luis de Bolaños fundó la primera misión en Altos. Los franciscanos organizaron las misiones y construyeron obras sencillas, aunque en los núcleos más importantes levantaron templos de mucho valor artístico.
El arte franciscano incorpora formas propias de los guaraníes, características de la flora y la fauna local en los tallados sobre madera.
