El curso realizado en Caacupé tuvo una duración de cuatro meses y es de aplicación para acceder al grado inmediato superior de oficial inspector.
La suboficial Fretes obtuvo excelentes calificaciones. Tal vez su mérito haya sido doble, ya que es madre de tres criaturas, uno varón de 8 años, una nena de 6 y un bebé de 9 meses.
Casada con el oficial inspector Fulgencio Galeano, vive en Itauguá, desde donde se trasladaba todos los días para asistir a las clases en Caacupé.
La uniformada mencionó que la parte más difícil y sacrificada fue el hecho de tener que estudiar en horas de la madrugada, por falta de tiempo.
“Me despertaba de madrugada y le daba de mamar a mi hijo mientras estudiaba”, mencionó.
Agregó que muchas veces estuvo a punto de dejar sus estudios porque la persona a quien confiaba el cuidado de sus hijos se ausentaba del trabajo.
“En esos momentos fue fundamental el apoyo de mi esposo y familiares”, explicó.
