Pollos Don Juan viene fortaleciendo su cadena productiva con inversiones destinadas a mejorar la eficiencia y acompañar su crecimiento. Una de sus principales apuestas de los últimos años fue la incorporación de energía solar en distintos puntos de la operación.
“Hemos invertido fuertemente en la introducción de energía solar en toda nuestra cadena de producción, ya sea en las granjas avícolas, en la planta de balanceados, en el frigorífico y últimamente en nuestros locales de ventas”, explica Héctor Segovia Rodríguez, gerente comercial. La inversión busca reducir los costos de producción y forma parte, además, del compromiso de la empresa con el medio ambiente.
La firma también amplió su oferta y actualmente cuenta con más de 80 productos entre apanados, chacinados, formados y elaborados listos para consumir, además de los cortes tradicionales como muslo, ala y pechuga. “Durante los últimos años, apostamos fuertemente a la elaboración de productos de alta calidad para acompañar a las familias en el día a día, en sus mesas o en los asados de los fines de semana”, señala.
La estrategia comercial está enfocada en el mercado paraguayo, con el objetivo de llegar a más hogares. Para ello cuenta con 15 locales propios y más de 35 distribuidores en distintas localidades del país.

Integración y empleo
La cadena productiva también se vincula con el sector agrícola. Debido a la importancia del maíz como materia prima, la empresa adquirió una planta de acopio de granos en Tavapy, buscando estar más cerca de los productores y concretar negociaciones convenientes para ambas partes.
La actividad tiene, además. un importante impacto laboral. La firma cuenta con unos 750 colaboradores directos, mientras que genera miles de empleos indirectos a través de granjeros, empresas logísticas, proveedores, servicios de monitoreo, administración y puntos de venta, entre otros.
Para Segovia, el factor humano es la principal clave del éxito. “Nuestros colaboradores trabajan día a día para brindar el mejor producto para nuestros clientes”, sostiene. También rescata el lema de su socio fundador: “Si usted cuida de Don Juan, Don Juan cuidará de usted y su familia”.
Precisamente, la empresa aplica medidas de bioseguridad establecidas por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), además de restringir el acceso de personas ajenas a las áreas productivas, realizar limpieza y desinfección de lo que ingresa a las instalaciones y efectuar monitoreos sanitarios periódicos.

Un escenario más competitivo
Por otro lado, el futuro del sector avícola plantea nuevos desafíos. Segovia considera que la entrada de nuevos competidores aumentará la oferta de carne avícola y obligará a las empresas locales a ser más eficientes en sus costos, además de buscar nuevos mercados internos y externos.
Ante este escenario, plantea dos prioridades para el Gobierno. “Por un lado, una lucha abierta y sistemática contra el contrabando, que no solo hace mal a la industria avícola sino a todos los productores e industriales nacionales”, afirma.
El segundo punto es incentivar la producción local, tanto de capital extranjero como nacional.

Cuidar al industrial local
“Muchas veces el Gobierno da facilidades a los capitales extranjeros para que vengan a invertir en nuestro país y se olvidan de las empresas locales, que hace décadas están trabajando, invirtiendo y creando nuevas fuentes de trabajo”, reflexiona Héctor Segovia.
La empresa apuesta a seguir fortaleciendo su producción y buscando eficiencia para responder a un mercado cada vez más competitivo. “Agradecemos a nuestros colaboradores que día a día ponen lo mejor de sí para poder brindar los mejores productos a las familias paraguayas y renovamos el compromiso de seguir buscando la excelencia en nuestros productos y procesos”, concluye.
