Pero, ¿qué camino recorrió este pequeño país para llegar al lugar privilegiado que ocupa en esta industria? Los factores han sido múltiples y variados:
Su tradición y fortalezas en campos relacionados, como la ingeniería mecánica y la relojería, han sido fundamentales para este desarrollo, pero también sus regulaciones liberales, su experiencia en robótica y microsistemas y los estrechos lazos existentes entre la investigación y la industria.
Apoyo político
La pragmática legislación suiza ofrece una gran libertad a los investigadores. “El gobierno quiere preservar su rol de pionero y desea desarrollar cada vez más esta industria. Para quienes trabajan en este sector, esto significa poder colaborar con un sector legislativo que muestra una gran apertura con respecto a las necesidades que tienen los sectores de la investigación y el desarrollo, evitándoles cargas burocráticas inútiles”, dice el director de Wingtra, líder mundial en la producción de drones VTOL (despegue y aterrizaje vertical).
El Centro Nacional de Competencia en Robótica de Investigación (NCCR), financiado por la Fundación Nacional de Ciencia de Suiza, juega también un papel importante. Fue creado en 2010 para promover la industria de la robótica en Suiza. Reúne a unos 20 profesores, más de 100 investigadores y 4 universidades, incluidas la EPFL (Lausana) y ETH Zúrich, y otorga becas para la innovación. De estos dos institutos federales de tecnología suizos ha surgido la mayoría de las start-ups.
Adquisiciones
Algunas pymes suizas han sido adquiridas por compañías extranjeras. Entre ellas están senseFly y Pix4D, con sede en Lausana, que son propiedad mayoritaria de la firma francesa Parrot (el segundo mayor fabricante de drones del mundo).
SenseFly es el buque insignia de la industria de aviones no tripulados suizos. La compañía, que comenzó en la EPFL, fabrica drones ultraligeros y fáciles de usar para propósitos de mapeo.
Pix4D, por su parte, usa fotos tomadas por drones para generar mapas 2D y modelos 3D. Ha creado un software que funciona con cualquier cámara en lugar de requerir equipos costosos.
Skybotix, especialista en sensores y software de navegación autónoma para drones con sede en Zúrich, fue comprada por GoPro, el fabricante estadounidense de minicámaras que tiene un quadcopter en preparación. Todos los equipos se han mantenido en Suiza.
Obtención de capital y entorno: opinan los empresarios
Entre los fondos de emprendimiento, las competiciones y el capital de riesgo, hay muchas formas en que las nuevas empresas pueden financiar su primera fase.
“La segunda etapa de financiamiento es un desafío”, según Igor Ivanov, cofundador de Gamaya, empresa que ofrece soluciones agronómicas habilitadas por imágenes hiperespectrales e inteligencia artificial, ayudando a reducir los costos de agua, productos químicos, combustible y mano de obra y mejorando al mismo tiempo la cantidad y calidad de sus productos.
“Suiza no solo ofrece el entorno adecuado para el desarrollo de algunas de nuestras tecnologías más complejas”, dice Michael Kraak, Director de Ingeniería Senior en GoPro, “sino también una mano de obra altamente cualificada. Además, para una compañía cuyo enfoque es el aire libre, el hermoso paisaje tampoco hace daño”.
