Semana Santa 2019

He aquí el madero de la cruz, del cual pendió la salvación del mundo

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El inicio de la Semana Santa se da en la culminación de la Cuaresma, que empieza precisamente el Miércoles de Ceniza y termina cuarenta días después la tarde del Jueves Santo. El número cuarenta tiene mucho significado y simbolismo en la religión católica. Por ejemplo, cuarenta días duró el diluvio de los tiempos de Noé; cuarenta años pasó el pueblo de Israel en el desierto de Egipto; cuarenta días estuvo Jesús en el desierto durante su preparación para comenzar su misión de salvador; este es un periodo de purificación e iluminación.

Este puede ser también un tiempo para reflexionar qué cosas podemos hacer para realizar cambios positivos en nuestras vidas, trabajo, en el país y, por qué no, hasta en el mundo que hemos de heredar a nuestros hijos y nietos. Es hora de renovar nuestra fe para que nos conduzca hacia el camino de la reconciliación con todos nuestros hermanos, en la búsqueda de un porvenir mejor, olvidando la discordia y las confrontaciones que en ocasiones derivan en guerras.

La Iglesia Católica invita a que en esta Semana Santa nos acerquemos al sacramento de la reconciliación, que aprovechemos el tiempo para encontrar el camino para volver al Señor, para vivir un momento de intensa oración y redescubrir el sentido de la propia vida. Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida.

¿Qué celebramos? 

Domingo de Ramos:

Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, como rey, con cantos y palmas. Por esto, se llevan palmas a la Iglesia para que sean bendecidas.

Jueves Santo:

Este día se recuerda la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el Jueves Santo cuando instituyó la eucaristía y el sacerdocio. Al terminar la Última Cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a arrestarlo.

Viernes Santo:

Ese día se evoca la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un vía crucis solemne y con la ceremonia de la adoración de la cruz.

Sábado Santo o Sábado de Gloria:

Se recuerda el día que pasó entre la Muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “la tarde y noche anteriores a una fiesta”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua:

Es el día más importante y más alegre para todos los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?

El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban con base en el año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.