El parricida de Villa Morra

Juan Marcos González y Atilio Fernández realizaron una investigación sobre el último caso de aplicación de la pena capital en nuestro país, que plasmaron como coautores en El caso Gastón Gadin. El último fusilamiento judicial en Paraguay (Asunción, Intercontinental, 2011; segunda edición, 2016).

El parricida de Villa Morra.
El parricida de Villa Morra.Archivo, ABC Color

Villa Morra. Noche del lunes 26 de julio de 1915. En una casa quinta sita en lo que hoy es la esquina de la avenida Mariscal López y la calle Doctor Morra, terreno que llegaba hasta donde hoy está Telefuturo, se producía uno de los crímenes que más conmoción causaron en el siglo pasado: el doble asesinato, a golpes de hacha, de la pareja formada por Lorenzo Gadin y Marie Emma Lacour. Sus cuerpos fueron quemados. Juan Marcos González y Atilio Fernández realizaron una pormenorizada investigación de este suceso y la plasmaron en el libro El caso Gastón Gadin. El ultimo fusilamiento judicial en Paraguay (Asunción, Intercontinental, 2011).

Villa Morra era una apacible localidad repleta de casas quintas. Fue fundada el 6 de febrero de 1888. Una de las figuras clave fue el doctor Francesco Morra Chiomentini, italiano. Se alistó en el ejército argentino y fue destinado al frente de guerra contra Paraguay. Y luego se estableció en nuestro país. Muy activo, antes incluso de la creación de Villa Morra, él «obtiene en 1884 una de las concesiones del servicio tranviario otorgadas por el Gobierno, con lo cual el tranvía, que entonces era a tracción a sangre, llega a Villa Morra desde el Puerto de Asunción» (p. 43).

En esas casas quintas se cultivaban hortalizas y cítricos. Aquella zona estaba habitada principalmente por inmigrantes europeos.

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Peculiar Villa Morra. Las más exclusivas quintas fueron obra del constructor Carlos Pozzi, quien, como dato anecdótico, fue quien construyó, sobre planos del arquitecto italiano Pedro Spada, el «primer establecimiento de baños con que contaba la capital, con amplia pileta de natación y dependencias o cuartos de lluvia» (p. 42). Eran piletas públicas muy concurridas en verano.

Muy ilustrativos son también los nombres de sus calles: De los Recuerdos (actualmente, Cassianoff), De los Confines (hoy Bertoni), Del Parque (Senador Long), De los Baños (Andrade), Del Gallinero (Campos Cervera), De los Laureles (avenida San Martin) y otras. Solo De las Palmeras mantiene su nombre original (p. 43).

A ese pueblito llegó la familia Gadin una fría mañana de fines de julio de 1912. La pareja de franceses, Laurent Gadin y su esposa María Emma Lacour, que traían dos hijos, Edmond Nicolás (Gastón Gadin) y Victorina Gadin, estaba lejos de sospechar la tragedia que les esperaba. En el plano político, era una época de inestabilidad durante la era liberal.

Una historia de amor desató el espanto. El joven Gaston Gadin se había enamorado de Anita Mayeregger. Gastón Gadin había nacido en 1897. Ana tenía 21 años. Residía en San Lorenzo y era hija de un peón de los Gadin, Carlos Mayereger. Los padres de Gastón estaban en contra de esa relación. Ana fue detenida el 28 de julio de 1915, solo unas horas después de lo ocurrido. Ella se fue a Argentina. El otro protagonista fue Cipriano León, en realidad el autor material del doble crimen. Había nacido en 1891. Trabajó en la quinta de los Gadin, donde conoció a Gastón. Después se fue a trabajar como carnicero.

Gastón contactó con Cipriano, ya muy disgustado con sus padres, y en particular con su padre. Todo se precipitaba. Ana, presintiendo lo que podía ocurrir, le envió una carta horas antes de la tragedia, en respuesta a otra de Gastón; en su carta, Ana le pedía que desistiera de sus amenazas de matar al padre. La carta de Anita Mayeregger fue clave para la policía porque era un ruego explícito de que desistiera de sus propósitos asesinos (p. 101).

Nada impidió que ese lunes 26 de julio de 1915 Gastón y Cipriano, este último convencido a cambio de una recompensa, ejecutaran el plan. Primero León mató de tres hachazos a la madre de Gastón, dentro de su dormitorio. Después esperaron la llegada del padre, que venía de una reunión de una Logia Masónica. Al entrar en el dormitorio, León le dio tres hachazos. Luego incendiaron la casa.

Una vez descubiertos, fueron juzgados y condenados a muerte. La ejecución de ambos se llevó a cabo el 1 de diciembre de 1917. Fue, según me decía en Un mundo alucinante Juan Marcos González, en lo que hoy es el pato del Colegio La Providencia. Fueron sepultados en el cementerio del Mangrullo, hoy Parque Carlos Antonio López. Me decía Juan Marcos González que Gastón era menor de edad y que el fusilamiento fue ilegal.

El libro también hace un interesante análisis de la presión mediática de varios periódicos influyentes que auguraban la pena capital.

Los restos de los Gadin fueron sepultados en La Recoleta.

Nunca más se supo de Anita Mayeregger.

Tarde templada de septiembre. Escuchando el Himno a la Alegría en versión de Miguel Ríos. Oscuros son los senderos de los deseos humanos. Recordando a Nietzsche, somos una cuerda que pende sobre un abismo.

Juan Marcos González García / Atilio Fernández Celauro

El caso Gastón Gadin. El ultimo fusilamiento judicial en Paraguay

Asunción, Intercontinental, 2011

418 pp.

Sobre los autores

Juan Marcos González García es abogado por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Obtuvo el título de Máster en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de Calabria, Italia, con la tesis Crisis del presidencialismo en Paraguay. Un análisis del impeachment Tiene otros estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Buenos Aires. Recibió el Primer Premio en el Concurso Nacional de Ensayos Crónicas del Bicentenario por su obra El crimen del Cine Splendid. Stroessner, los nazis y el Paraguay de la década del 60.

Atilio Fernández Celauro es abogado por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Tiene estudios de postrado en Especialización en Derecho Administrativo en la Universidad de Salamanca, Diplomado en Contrataciones Públicas y Diplomado Internacional en Derecho de la Energía, Comercio y Medio Ambiente. Fue director del consejo editorial de la Revista Jurídica del Centro de Estudiantes de Derecho de Universidad Católica de Asunción en el 2004.

carlosfmartini@gmail.com

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