Sin embargo, el país solo utiliza alrededor del 17% de su capacidad para el consumo de su mercado eléctrico nacional, según datos del Viceministerio de Minas y Energía.
El acuerdo bilateral Administración Nacional de Electricidad (ANDE)- Eletrobras ha sido uno de los temas centrales de discusión para el país en los últimos días.
Un primer elemento a tener en cuenta es la diferencia entre potencia y energía. Potencia es la capacidad de producir energía. A modo de graficarlo, es el caso de una naranja, que tiene capacidad de producir jugo: potencia es la naranja, energía es el jugo.
Una turbina de Itaipú tiene capacidad de producir energía, pero si estuviese parada, no la producirá. La potencia se mide en Kilo Watt, Mega Watt y en Giga Watt. La energía se mide en Kilo Watt/hora, Mega Watt/hora y Giga Watt/hora.
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La Entidad Binacional Itaipú (EBI) vende potencia. La electricidad que comercializa la ANDE a los ciudadanos del país es energía. Las empresas industriales, sin embargo, contratan potencia. En este último caso, está explicado por el elevado costo que representa parar una máquina industrial, por tanto funcionan 24 horas durante 7 días a la semana y su consumo de energía es muy uniforme.
Las necesidades de electricidad en Brasil y Paraguay son muy distintas. Para Brasil, una porción significativa de su demanda es industrial. En el caso de Paraguay, gran parte de la demanda es domiciliaria, la cual tiene la particularidad de que no es uniforme a través del día ni durante el año.
La ANDE registra un pico al mediodía y otro hacia el final de la tarde, y en especial en días de calor. Al respecto, la demanda de Paraguay vino creciendo a razón de 8% de forma anual, explicado por fenómenos como el aumento en el nivel de ingresos y bajas tasas de interés que facilitaron a las personas la adquisición de una serie de electrodomésticos, como el aire acondicionado.
A medida que el país se desarrolla, su demanda de electricidad seguirá creciendo. Por ello, urge que Paraguay trabaje en su política energética, que permitirá garantizar no solo el suministro a todos los usuarios, sino que pueda garantizar los insumos de energía para su desarrollo industrial.
