¿El superciclo de las materias primas sembró el camino para crisis en la región?

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TASA DE CRECIMIENTO DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
TASA DE CRECIMIENTO DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBEArchivo, ABC Color

Desde mediados del 2000, los países de la región, productores en su mayoría de materias primas (commodities), experimentaron una mejora importante en sus términos de intercambio motorizada, principalmente, por la demanda de China. Este período se llamó superciclo de las materias primas.

Cabe señalar que los términos de intercambio se calculan como el cociente entre el precio promedio de las materias primas exportadas y el precio promedio de las importadas. Por tanto, un incremento en los mismos significa que las exportaciones son relativamente más caras que las importaciones.

En este punto es importante destacar que el aumento en el precio de las materias primas no fue en la misma cuantía, ya que el precio del petróleo y de metales, como el cobre, experimentó tasas de variación interanuales más elevadas que las observadas por los bienes agrícolas.

Los altos ingresos provenientes de las exportaciones, dada la mejora en los términos de intercambio, llevaron a una apreciación en las monedas de la región, debido al considerable ingreso de divisas a la economía. Esa trayectoria a la baja en la tasa de cambio, aunada al hecho de que las exportaciones permitían comprar mayores importaciones llevó, como era de esperar, a un incremento en las importaciones.

Ante este escenario los países pueden considerar los ingresos inesperados como transitorios o permanentes. En la región, la postura varió desde aquellos que gastaron los ingresos del superciclo, no ahorraron y endeudaron a su país (Venezuela) a otros que acumularon reservas internacionales y mantuvieron los equilibrios macroeconómicos (Perú).

Además, durante el superciclo de las materias primas, algunos países llevaron a cabo políticas sociales, que apuntalaban un mayor ingreso para los sectores de menores recursos de la población, sobre todo a través de programas de transferencias condicionadas de efectivo, que promovieron el consumo.

Ese incremento en el consumo contribuyó a elevar la demanda agregada interna e impulsó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). De hecho, de acuerdo a las estadísticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), entre 2004 y 2008, América Latina y el Caribe (ALC) creció, en promedio, 5,1%, por encima de la expansión promedio registrada para el período 2000 - 2003 (1,7%) o la década anterior (2,9%).

El incremento en los ingresos de la región generó avances en materia social, que se manifestaron a través de la reducción de la pobreza y la desigualdad en la distribución del ingreso, lo que también llevó a una mayor estabilidad política.

De hecho, en el año 2018, un documento conjunto del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) señala que la expansión de la clase media ha sido una de las mayores transformaciones socioeconómicas observadas en la región en los años recientes. De acuerdo a sus mediciones, esta clase representa actualmente más de un tercio de la población de ALC. Además, destacan que, por primera vez en décadas, la clase media es más numerosa que la población que vive en la pobreza.

En esta entrega, MF Economía busca presentar elementos que coadyuven a entender qué está pasando actualmente en la región y de qué forma se debe encarar esta coyuntura.