El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en setiembre perdió 2,33% a 88,54 dólares en Nueva York, un mínimo desde febrero antes de la invasión de Ucrania.
En tanto, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en octubre perdió 2,74% a 94,12 dólares en Londres, agrega la agencia de noticias.
Los temores a una recesión mundial volvieron a afirmarse en el mercado y la falta de crudo quedó en un segundo plano.
El Banco de Inglaterra anunció el jueves que prevé que el Reino Unido entre en recesión por más de un año a fines de 2022.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Los precios ya habían caído el miércoles, luego de un incremento inesperado de las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos, y un descenso de la demanda de gasolina a pesar de la temporada estival.
Para Stephen Innes, de SPI AM, la respuesta del mercado al informe de reservas en Estados Unidos es “desproporcionada” .
“Ante la amenaza de una desaceleración económica, los traders parecen necesitar poca justificación para (...) quedarse de brazos cruzados”, ironizó el analista, añade el material informativo de referencia.
La agencia española EFE, por su parte, informaba que los Estados Unidos considera que el aumento de la producción de petróleo que anunció la OPEP+ es “pequeño”, pero se mantiene optimista sobre el impacto que ese y otros factores puedan tener en los precios de la gasolina, dijo el último miércoles a EFE el enviado especial para Energía, Amos J. Hochstein.
Hochstein reaccionó así a la decisión que anunció la alianza petrolera OPEP+, que encabezan Arabia Saudí y Rusia, de aumentar el 0,22% su producción (100.000 barriles diarios más) para septiembre, lo que supone uno de los aumentos más pequeños de su historia.
“Es una cantidad pequeña, es verdad. Pero cuando vemos los resultados y los mercados, estamos satisfechos con el hecho de que los precios están bajando”, afirmó Hochstein, encargado de coordinar la política energética de EE.UU. desde el Departamento de Estado.
Temores
Los temores a una recesión de la economía mundial volvieron a afirmarse en el mercado y la falta de crudo quedó en un segundo plano.