Diversidad y disminución de asimetrías internas

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Ya no se trata de ubicar en el mapa tal o cual sistema productivo, sino de comprender cómo funciona la producción en el territorio, cómo avanzan, se adaptan e incorporan nuevos elementos e infraestructuras, es decir, cómo el territorio es integrado por la vía de la producción.

Factores que intensifican la diferenciación regional en Paraguay en los últimos diez años:

* Cambio en sistemas productivos agrícolas: la agricultura se vuelve más intensiva, más eficiente mediante la incorporación de tecnología, volviéndola muy competitiva.

La ganadería se renueva con la incorporación de pasturas, reducción de la duración del proceso productivo, alimentado por buenos precios internacionales.

* Mayor disponibilidad de infraestructura vial y servicios: el mejoramiento y extensión de la infraestructura vial y sobre todo su llegada a zonas periféricas lograron integrar regiones, así como la expansión marcada de ciertos servicios que posibilitan la producción.

* Mayor inserción del país a la economía regional y mundial: la conquista de nuevos mercados para los  productos tradicionales, así como el surgimiento de nuevos productos para mercados no tradicionales.

* Incremento de inversiones: que posibilitaron tanto la intensificación productiva en los rubros tradicionales como la creación de nuevas unidades productivas.

* Expansión de empresas asuncenas hacia las diferentes regiones: dotando a las mismas de mejores condiciones de vida y producción, aprovechando la creciente capacidad de consumo en las diferentes zonas.

Pilares

Los sistemas productivos agrícolas, ganaderos y en menor medida forestales, cuyas cadenas productivas aportan en conjunto el 40% al PIB, constituyen los pilares principales que sostienen la economía nacional. Por lo tanto, pueden servir para estructurar una primera regionalización económica, siendo además las actividades que ocupan mayor cantidad de espacio físico.

No solo la producción primaria ha reconfigurado el espacio económico nacional. Las industrias, el comercio y los servicios también han aportado al dinamismo, pero su efecto es mucho más localizado en las zonas urbanas. En estos sectores, lo más innovador es que ya no se trata solamente de las ciudades tradicionales, sino que también incluye a las nuevas ciudades emergentes.

Las industrias maquiladoras, los parques logísticos o los edificios corporativos se concentran en los focos más poblados del país (Asunción y Ciudad del Este). Mientras tanto, las ciudades emergentes ven desarrollarse de manera acelerada sus actividades terciarias (servicios y comercio). Este fenómeno se vincula a la densificación de la red de rutas asfaltadas.

Las ciudades emergentes multiplican y diversifican sus actividades comerciales y de servicios para satisfacer la demanda creciente de los mismos, para una población local y regional, e inclusive rural, que desea acceder y utilizar la nueva oferta de bienes, prestaciones sociales y económicas disponibles en las ciudades. La transición hacia formas de vida urbana, principalmente en el centro de la región Oriental, representa un poderoso factor de aceleración del comercio y de los servicios

Asimetrías internas

Las reconfiguraciones de las economías regionales generaron zonas con mayor dinamismo y otras que no han podido activar sus respectivas economías.

De esta forma, las asimetrías regionales reflejan dos aspectos principales:

La escasa efectividad de las políticas públicas para generar y mantener procesos de desarrollo equilibrado en todas las regiones del país.

La gran capacidad de los actores privados de dinamizar la producción, el comercio y los servicios, en aquellas zonas que presenten mejores condiciones (acceso, infraestructura y servicios).

Interviniendo en las regiones económicas

El crecimiento económico sostenido en los últimos años ha permitido que algunas regiones tradicionalmente menos dinámicas tengan un mejor desempeño productivo. Varias zonas, especialmente algunas periféricas, han logrado integrarse y aumentar sus niveles de producción mediante inversiones y otras mejoras estructurales.

La reducción de asimetrías internas se ha iniciado, sin embargo aún persisten desigualdades en la capacidad productiva y en las menores oportunidades de desarrollo de algunas regiones.

Reconocer las asimetrías regionales conlleva necesariamente cuestionamientos sobre el futuro. ¿Qué hacer para reducir las asimetrías internas? ¿Cómo direccionar los vectores económicos para que los beneficios del crecimiento lleguen a las zonas y poblaciones menos dinámicas? ¿Cuáles son las políticas públicas que acelerarán estos procesos? ¿Cuál es entonces el rol del sector privado?

Las respuestas son múltiples y complejas, pero pueden resumirse en los siguientes puntos.

Respuestas posibles y deseables desde el Estado:

* Categorizar la prestación de servicios públicos desde ciudades de vocación regional, para que permita a la población tener acceso a los mismos a distancias locales de proximidad reducida.

* Instalar infraestructura de comunicación, servicios básicos y equipamiento social para favorecer la capacidad de arraigar población y atraer inversiones.

* Vincular a los productores agrícolas con empresas del sector, permitiendo encadenamientos productivos y agregación de valor.

* Utilizar los recursos locales y regionales disponibles (royalties y otros) para alimentar los circuitos de producción y consumo locales.

* Complementar la visión tradicional de intervención por gobernaciones y municipalidades con estrategias combinadas que trasciendan los límites administrativos, tendientes a que las regiones funcionen mejor.

* Facilitar la expansión, instalación y funcionamiento de la iniciativa privada en las zonas con menor dinamismo.

* Construir e implementar un esquema mínimo de desarrollo territorial.

Respuestas posibles y deseables desde el sector privado:
* Continuar con la expansión hacia zonas emergentes.

Incrementar las inversiones en servicios en zonas de escaso dinamismo.

* Utilizar las herramientas existentes, como la Ley de inversiones, Maquila, Parques Industriales y Logísticos, descubriendo y aprovechando el potencial de las diferentes zonas.

* Aprovechar la disponibilidad de mano de obra entrenable para la creación de empleo de calidad.

Acceso

Se sugiere categorizar la prestación de servicios públicos desde ciudades de vocación regional, para que la población pueda tener acceso a los mismos.

Vida

Es necesario apuntar a la expansión de empresas asuncenas hacia las diferentes regiones: dotando a las mismas de mejores condiciones de vida.

Recurso

Se recomienda utilizar los recursos locales y regionales disponibles (royalties y otros) para alimentar los circuitos de producción y consumo locales.

Visión

Falta complementar la visión tradicional de intervención por gobernaciones y municipalidades, con estrategias que trasciendan límites.

Zonas más dinámicas

Las reconfiguraciones de las economías regionales generaron zonas con mayor dinamismo y otras que no han podido activar sus respectivas economías. De esta forma, las asimetrías regionales reflejan aspectos como la escasa efectividad de las políticas públicas para generar y mantener procesos de desarrollo equilibrado.

Sistemas productivos

Los sistemas productivos agrícolas, ganaderos y, en menor medida, forestales, cuyas cadenas productivas aportan en conjunto el 40% al PIB, constituyen los pilares principales que sostienen la economía nacional. Por lo tanto, pueden servir para estructurar una primera regionalización económica.

Lo más innovador es que ya no se trata solamente de las ciudades tradicionales, sino que también incluye a las nuevas ciudades emergentes. No solo la producción primaria ha reconfigurado el espacio económico nacional. Las industrias, el comercio y los servicios también aportan dinamismo.

Como un factor que intensifica la diferenciación regional en Paraguay, en los últimos diez años se menciona el cambio en sistemas productivos agrícolas: la agricultura se vuelve más intensiva, más eficiente mediante la incorporación de tecnología, volviéndola muy competitiva.

Se necesita de una mayor disponibilidad de infraestructura vial y servicios: el mejoramiento y extensión de la infraestructura vial y sobre todo su llegada a zonas periféricas lograron integrar regiones, así como la expansión marcada de ciertos servicios que posibilitan la producción.