La historia de cien años del comercio

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La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay lanzó su libro de 100 años de historia. La presentación se realizó en el Carmelitas Center con la presencia del ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas, directivos de la cámara e invitados especiales. El evento contó con la conferencia del economista Cesar Barreto sobre el “Impacto del comercio y los servicios en el PIB”.

“El libro es un homenaje a aquellos primeros visionarios que empezaron el desarrollo empresarial moderno del Paraguay. Ellos, hace más de cien años, comprendieron el valor que agrega a un país la actividad comercial y de servicios; más aún con las limitaciones propias de un país mediterráneo y pequeño como es nuestro caso”, señaló el presidente de la cámara, Beltrán Macchi, como palabras de apertura.

Impacto en el PIB

El lanzamiento tuvo además una conferencia a cargo del economista César Barreto, quien habló sobre el impacto del comercio y los servicios en el PIB. Barreto mencionó que el sector de comercio y servicios ocupa un papel importante en la economía del país pues equivale al 38% del PIB. Resaltó que en los últimos 10 años ha habido cambios significativos en el comercio y servicios que ayudaron al crecimiento del PIB.

El ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas, estuvo presente en el acto y brindó unas palabras de felicitaciones a los miembros de la cámara y empresarios presentes: “En los últimos meses de este año la inversiones han mejorado mucho, llegando al 57%; por eso felicito a los empresarios, felicito a la cámara y que siga creciendo el sector comercio y servicios”.

Por último se realizó la presentación del libro, que estuvo a cargo de José María Peña, directivo de la cámara, que explicó el contenido del libro y su importancia y significado para la CNCSP.

El libro “100 años de la CNCSP” contiene, además de documentos gráficos, un capítulo especial sobre la participación de las mujeres en el comercio y perfiles históricos y actuales de las empresas que componen la cámara, así como a los distintos directorios desde su formación.

La edición del libro estuvo a cargo de Sebastián Peña, quien dijo que considera importante que un gremio del sector privado dedique tiempo y recursos a publicar un libro que busca recoger momentos y personajes de la historia de un sector fundamental en la economía paraguaya.

La cámara es hoy el principal referente del sector, pues aglutina a la mayor parte de los comercios y empresas del servicio. Entre los miembros de la cámara se encuentran las empresas más antiguas del Paraguay, como Carlos Casado (1887), Azucarera Paraguaya SA (1904), La Paraguaya de Seguros SA (1905), Cervecería Paraguaya SA (1910), Edesa (Etchegaray y Díaz de Espada (1923), De la Sobera (1938).

La época de Francia y la contracción del comercio

En uno de los capítulos del documento se hace referencia a la época de Francia y la contracción del comercio para resaltar que la independencia del Paraguay no era aceptada en Buenos Aires, que la consideraba una provincia en rebeldía. Para torcer la decisión de Paraguay se iniciaron una guerra de aduanas y el cobro de impuestos adicionales a las exportaciones paraguayas.

Gobernaba el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia como dictador supremo de la República cuando en 1818, la imposición de tantos aranceles hacía inviable el comercio; en el caso del tabaco, incluso fue prohibido. La consecuencia fue una dramática disminución del comercio exterior que prácticamente llegaba a su fin hacia 1816.

En la publicación se recuerda que la contracción del comercio no solo se debió a la presión política ejercida por Buenos Aires, sino también a las medidas adoptadas por Francia para restringir el contacto con los comerciantes bonaerenses como forma de resguardar la independencia del Paraguay.

Francia desconfiaba tanto de los comerciantes españoles como de los de Buenos Aires. En 1814 los comerciantes extranjeros residentes en Asunción fueron obligados a entregar gran parte de sus posesiones al Estado a través de elevados impuestos y préstamos obligatorios. Francia presionó a algunos de ellos para que abandonen Asunción.

La política de Francia hacia el comercio y los comerciantes extranjeros generó tal descontento que la oligarquía fraguó una conspiración en su contra en 1820. Esta fue reprimida con la ejecución y presidio de los conjurados. Así, el comercio con la Argentina siguió contrayéndose hasta prácticamente desaparecer. Con el Brasil, el comercio se concentró en Itapúa. Como Francia también tenía desconfianza de los portugueses, autorizar transacciones a través de este único sitio le permitía una estricta vigilancia y el control de licencias para el comercio. Se permitió la exportación de productos primarios y la importación de bienes de consumo, pero pese al control no se pudo evitar el contrabando. El comercio a través de Itapúa tenía sus reglas. Los precios de la exportación de tabaco y la yerba eran fijados por el Supremo, tomando como referencia la cotización en el mercado exterior.

38%. El economista César Barreto recordó que el comercio y los servicios tienen un impacto del 38% en el producto interno bruto (PIB).

Caída. Durante el gobierno de Francia hubo una fuerte caída del comercio exterior con la Argentina.