Algunos sectores han mostrado cierto repunte, mientras otros soportaron diversas condiciones adversas. Se estima que varias de las fuerzas que han configurado la economía y la sociedad paraguaya en el 2018, sigan, con intensidades variables, influenciando en el año 2019, como las condiciones e influencias provenientes de distintas regiones del mundo, principalmente de Estados Unidos, que gracias a su recuperación comienza a modificar las tendencias a nivel global, sobre todo en cuanto a las presiones sobre el tipo de cambio.
En este sentido, se espera que el incremento de la tasa de referencia americana genere presión para una apreciación mundial del dólar. Se recuerda que el valor del dólar frente a otras monedas es crucial para comprender y anticipar posibles fuerzas inflacionarias, sobre todo en economías abiertas como la paraguaya, que adquiere una larga serie de productos importados y los paga en dólares, así como el conjunto de productos que venden las empresas paraguayas y que representa el ingreso de dólares al sistema financiero.
En cuanto a las influencias regionales, el año 2019 se inicia con un nuevo presidente brasileño, donde el principal desafío de su equipo económico será contener el déficit fiscal y relanzar el crecimiento. Por lo que representan los intercambios comerciales con Brasil, las políticas y las condiciones económicas brasileñas pueden tener repercusiones de distinta índole en Paraguay.
El comercio fronterizo, dependiente en gran parte del tipo de cambio entre el real y el dólar, donde Paraguay suele ser más barato y por ende atractivo, presentaría condiciones inciertas. En efecto, el presidente Bolsonaro podría acentuar las políticas de control comercial en las fronteras de forma a circunscribir el comercio a la oferta interna, con lo cual el sector comercial de reexportación podría resentirse y, en el mejor de los casos, mantenerse. No obstante, se debe reconocer la gran capacidad de resiliencia de los comerciantes fronterizos de Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá.
Por el lado de Argentina, que tendrá elección presidencial en octubre de 2019, las condiciones son también muy complejas y plenas de incertidumbre. A pesar del apoyo mundial, liderado por la ayuda financiera del Fondo Monetario Internacional, los principales indicadores aún no muestran signos consolidados de crecimiento, aunque se debe reconocer que la inflación y el tipo de cambio se volvieron un poco más predecibles. Las influencias de Argentina en Paraguay podrían observarse en el recrudecimiento del contrabando hacia nuestro país, afectando tanto a importadores como a los comerciantes formales.