“Seguirá como la medida principal”

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En el campo de la macroeconomía es fundamental la disponibilidad de un sistema de información coherente e integrada, que proporcione una descripción de la realidad económica, permitiendo una mejor comprensión acerca de su funcionamiento y facilitando estudios y análisis sobre el desenvolvimiento de la economía en su conjunto. En este contexto, uno de los sistemas de información más conocidos y de amplio uso por parte de los macroeconomistas es el producto interno bruto (PIB), dijo Carlino Velázquez, economista jefe del Banco Central del Paraguay (BCP).

Desde 1947, el PIB es el concepto económico más ampliamente difundido en el mundo. Los medios de comunicación dan cuenta de ello y hoy en día el ciudadano común se refiere al PIB con naturalidad y solvencia cuando trata de hacer algún juicio de valor sobre la marcha de la economía. El PIB es un concepto de síntesis que explica el estado de situación de la economía en su conjunto para un determinado periodo de tiempo y en torno a él muchos otros conceptos o variables están sintetizando el comportamiento o características de una parte de la economía.

Es necesario mencionar que el PIB no ha estado ajeno a críticas. Una de las principales es que este indicador tiene un alcance limitado para explicar las variaciones de los niveles de bienestar de la población. De esta forma, una de las alternativas planteadas fue la de ampliar el alcance conceptual del PIB.

En ese sentido, el Bienestar Económico Neto (BEN) es un concepto que mediante la inclusión de ciertos beneficios y pérdidas que hacen a la actividad productiva, plantea ajustar el PIB deduciendo los males (contaminación, deterioro medioambiental, etc.) y añadiendo el valor de las actividades no realizadas a través del mercado (servicios domésticos, actividades no declaradas, etc.) e incluyendo el valor del ocio.

Esta medida fue propuesta por Tobin y Nordhaus en la década de los 70, debido a las deficiencias del PIB como medida del bienestar. Sin embargo, el principal obstáculo para la aplicación de esta, como de otras medidas del bienestar, está dada por la dificultad de cuantificar objetivamente aquellos conceptos de bienestar que se sugieren sean incorporados. Asimismo, el grado de cobertura y de sofisticación del BEN es bastante limitado, y según algunos autores, aún bastante experimental.

Finalmente, y dadas las dificultades señaladas para el cálculo de otros indicadores, el PIB seguirá, y probablemente aún por un largo tiempo, siendo utilizado como medida principal y universal del bienestar económico, concluyó.

1947

Desde 1947, el PIB es el concepto económico más ampliamente difundido en el mundo. Los medios de comunicación dan cuenta de ello.

Críticas

El PIB no ha estado ajeno a críticas. Una de las principales es que este indicador tiene un alcance limitado para explicar las variaciones de los niveles de vida.

Economista jefe del BCP.