SAN PEDRO

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La capital del departamento que lleva el mismo nombre constituye uno de los distritos más desiguales, con más de 20 asentamientos y, a la vez, enormes extensiones ganaderas en manos de pocos acaudalados. El mayor porcentaje de su población está en el campo y una parte de ella exporta a Europa.

A medida que pasa el tiempo, el problema que atraviesa el país de expulsar a los campesinos de sus tierras para formar los cinturones de pobreza urbanos también se acrecienta en San Pedro. La frase “que yo sea rico y mis vecinos, pobres es una bomba de tiempo” no es un discurso socialista, sobre todo cuando viene del mismo intendente (colorado) de San Pedro, Juan Carlos Rodríguez, quien de esta manera ejemplifica lo que sucede en el municipio que gobierna.

En materia agrícola, la soja producida por los grandes productores es lo que más se cultiva en el lugar, pero no genera ingresos a San Pedro, ya que las ganancias van a parar a bancos y multinacionales, afirma el intendente. “A nosotros nos importa que el pequeño productor trabaje, porque eso sí tiene un retorno para la ciudad”, agrega.

En este distrito están ubicadas estancias de renombrados empresarios ganaderos del país, como Maris Llorens, las familias Serrati, Robinson, Linstrom, Baumgarten, entre otros, que cuando no existen problemas de aftosa, exportan la carne que producen. Son 89.500 ha dedicadas a la pastura para ganadería, lo que implica 277.900 cabezas de ganado vacuno.

En contraste se observan más de 20 asentamientos, producto de ocupaciones. Corpus Cristi fue el primero, creado hace más de 20 años, que ­—según Rodríguez— hoy está ocupado por 60 personas, pero se otorgó para más de 400. “Es tierra fértil, pero se le dejó a la gente sin planes de desarrollo”, recuerda.

San Pedro vive de la pequeña ganadería, la industria, que en realidad son muy pocas, como la producción de miel de caña y almidón. Y aunque el sector del pequeño productor es el más descuidado, desalentado y desorientado, aún se cultiva un poco de algodón en 150 ha y de sésamo en 2800 ha, además de mandioca en 3000 ha.

La producción de soja mecanizada alcanza las 7000 ha, que rota con maíz y girasol.

Se está empezando a producir tabaco, con la perspectiva de trabajar con 100 productores para fin de año en este rubro. Una primera experiencia le generó a un pequeño productor de tabaco una ganancia de G. 20 millones en 2 ha.

Exportaciones. La Cooperativa La Norteña exporta hierbas medicinales (cedrón Paraguay y cedrón capi’i, utilizados para té), así como cáscara de naranja agria y limón (para cosméticos) a Alemania y España desde hace 15 años. En 2011 exportaron por más de 950.000 euros un total de 150 ton de cedrón orgánico y convencional. También, 500 ton de cáscara de naranja y hojas de esta fruta.

Mujeres feriantes. A través de las ventas de productos frutihortícolas, gallinas faenadas, carne vacuna, miel, entre otros de producción familiar, 65 mujeres de la Asociación de Feriantes de San Pedro consiguen tener ingresos. En temporada alta, comercializan en un mes por valor de G. 197 millones. Los productores de miel de caña obtienen, de 100 litros del jugo de la tacuara, 20 litros de miel, que venden a G. 5000 el litro.

300 familias producen hierbas medicinales, que dejan ganancias de G. 9.000.000 por año a cada una. Otras 6000 familias se dedican a vender cáscara de naranja agria y limón, que permite un ingreso promedio de 83 euros (G. 450.000) a cada una.

18.000 personas viven en el campo y otras 12.000, en la ciudad, donde más de 1500 son funcionarios públicos, en un distrito de 3433 km2 y con 600 km de camino de terraplén.

3200 estudiantes universitarios hay en San Pedro que siguen las carreras de derecho, economía, agronomía, filosofía, Sicología en la Universidad Nacional de Asunción y en otras privadas.