El sedentarismo (1)

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El sedentarismo (1)
El sedentarismo (1)Archivo, ABC Color

Se entiende por vida sedentaria aquella en la que no está implícita una actividad física regular. Es uno de los problemas que afronta la salud pública de todos los países.

Las personas sedentarias poseen razones para justificar la falta de ejercicio, como la falta de tiempo, de interés, de habilidad, de energía, de dinero, pero la que predomina es la falta de motivación. Sufren de fatiga generalizada, no por causa de una afección, sino por el estado físico en que se encuentran y el ajetreo diario los deja agotados.

El haber sido activos físicamente de joven no da el seguro para disminuir el riesgo de padecer algunas de las enfermedades crónicas; el ejercicio debe realizarse a lo largo de la vida.

También está el joven que no se preocupa por llevar una vida saludable. Como bien se sabe, los riesgos de padecer enfermedades crónicas se inician desde los primeros años de vida de la persona y se ven fortalecidos por el estilo de vida que de adulto lleva, como el tipo de alimentación y de trabajo, ya que si este es muy mecanizado, la persona se vuelve más inactiva.

Veamos algunos de los efectos que tienen para el ser humano adulto el sedentarismo.

Sedentarismo y las enfermedades cardiovasculares

Las personas inactivas tienen un riesgo de enfermedad de las arterias coronarias dos veces mayor que las personas activas, y más aún sumado a otros factores de riesgo, tales como el tabaquismo, la hipertensión y la hipercolesterolemia.

La Organización Mundial de la Salud alerta que las enfermedades del corazón y del sistema circulatorio son las principales causantes de muertes y las que se salvan quedan con serias discapacidades.

Para la OMS, la mitad de todas las defunciones se hubiesen podido prevenir de una forma económica y fácil, como lo es llevando una vida sana, una dieta equilibrada, renunciando al alcohol y al tabaco y manteniendo una buena forma física.

Asimismo, la práctica regular de una actividad física contribuye al retraso de una arteriosclerosis, hasta llegar a tener una mayor longevidad.

En años anteriores se consideraban estas enfermedades de los países industrializados, o que solo las personas mayores podían sufrirlo; hoy se sabe que esto no es así, muchas de las víctimas tienen menos de 65 años y están ocurriendo en países subdesarrollados.

La enfermedad cardiovascular presenta factores de riesgo en todas las edades.

Si tan solo se les diera importancia a los programas de promoción y de prevención, en vez de solo los curativos, el proceso de la enfermedad se podría retardar o hasta evitar, sin la necesidad de que el sistema de salud colapse.

Varios de los factores de riesgo pueden ser disminuidos si se lleva una vida físicamente activa.

Fuente: https://bit.ly/3a4cvo4