El siglo XVIII en Europa y su impacto en la historia americana

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El siglo XVIII en Europa y su impacto en la historia americana
El siglo XVIII en Europa y su impacto en la historia americanaABC Color

Durante el siglo XVIII la totalidad del territorio americano era una posesión colonial de algunos reinos europeos: colonias francesas, inglesas, portuguesas y españolas eran la gran mayoría. Por esta razón, los procesos que ocurrieron durante el siglo XVIII en Europa afectaron de manera directa o indirecta a la historia de América. Hoy trabajamos con algunos de esos hechos.

El siglo de las luces, de Francia al mundo

El siglo XVIII es conocido en el mundo como el siglo de las luces, cuyo nombre simboliza la luz y la claridad del conocimiento. También conocido como iluminismo, este movimiento filosófico, intelectual, literario, político y artístico reflejó el cansancio de la sociedad a la política de las monarquías absolutas y a la ignorancia generalizada. En el aspecto político, las nuevas ideas de los filósofos que cuestionaron el poder absoluto de los monarcas sentaron las bases de las revoluciones ocurridas a fines del siglo XVIII en las colonias británicas de Norteamérica —que luego de su revolución en 1776 se convertirían en los Estados Unido de Norteamérica— y en Francia, cuya revolución logró destronar al rey Luis XVI y reemplazar la monarquía absoluta por un sistema político acorde a las nuevas ideas. Estas dos revoluciones serán el modelo a seguir por las colonias españolas cuando comiencen sus luchas por la independencia a inicios del siglo XIX.

Los cambios políticos en España: los Borbones

Las monarquías europeas, al igual que todas las monarquías en la historia fueron de tipo dinástica, es decir, el rey heredaba a su primogénito varón el poder real, generalmente a su muerte. Una larga dinastía española conocida como los Habsburgo se enfrentó al hecho de que su último rey, Carlos II no dejó descendencia cuando murió en 1700, pero nombró heredero a su primo Felipe de Anjou, perteneciente a la familia de la dinastía borbona de Francia. Otros reinos europeos se opusieron a esta designación por testamento dando origen a la Guerra de sucesión española. Esta guerra finaliza con la firma de la paz de Utrecht en 1713, y finalmente el heredero Felipe de Anjou asumió el reinado de España bajo la denominación de Felipe V. Este cambio de dinastía provocó cambios en la política de España con respecto a sus colonias, en la búsqueda de mayor beneficio económico y mayor control. Por esta razón crearon dos nuevos virreinatos: Nueva Granada (actualmente Colombia), y el virreinato del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires. Esta reorganización administrativa sumará nuevas trabas a los colonos americanos que encontrarán en las reformas una excusa para iniciar sus procesos de independencia.

Fuentes: http://portalacademico.cch.unam.mx, http://e-ducativa.catedu.es, https://historiando.org/siglo-de-las-luces/