Franciscanos y jesuitas en la historia del Paraguay

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Franciscanos y jesuitas en la historia del Paraguay.
Franciscanos y jesuitas en la historia del Paraguay.ABC Color

Las órdenes religiosas en Paraguay cumplieron en el pasado un rol fundamental, en especial para los intereses de España. La evangelización de los pueblos originarios no solo perseguía un fin religioso, sino que también político y económico.

Sin dudas, las huellas de ambas órdenes religiosas quedan en la memoria histórica y también en las evidencias materiales en gran parte de la región oriental territorio paraguayo.

Fray Luis Bolaños y los franciscanos en el Paraguay

La orden de San Francisco de Asís, aprobada por el papa Inocencio III en 1212, era una de las más numerosas de la Iglesia católica en aquellos años en que se inició la conquista de América, y acompañaron a los conquistadores, tanto por la ruta del Pacífico —Centroamérica, México, Perú— como por la ruta del Atlántico hasta el Río de la Plata.

Los primeros franciscanos llegaron al Paraguay a mediados del siglo XVI con la expedición del segundo adelantado del Río de la Plata, Alvar Núñez Cabeza de Vaca. El máximo representante de esta orden en el Paraguay fue Fray Luis de Bolaños. Llegó a la ciudad de Asunción en 1575 y durante más de cincuenta años se consagró a la evangelización de los guaraníes. Organizó con ellos los rudimentos del cultivo de la tierra, la domesticación de animales y diversas artes, como eltallado en madera.

Los jesuitas llegan al Paraguay

La Compañía de Jesús, que conocemos como la orden de los jesuitas, fue fundada por Ignacio de Loyola y confirmada por el papa en 1540. Una de sus características fue la de formar una clase de misioneros tan especial, que pronto se destacó entre todas las órdenes.

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Durante el gobierno de Hernandarias se proyectó desde Asunción el dominio de la región sudeste de la provincia conocida como Provincia Gigante de Indias. Para lograr este objetivo, el gobernador Hernandarias resolvió pedir el envío de misioneros a las zonas del Guairá y el Paraná. Así en 1609 se inició la fundación de las reducciones jesuíticas. Los intentos realizados en el Chaco entre los guaycurúes fracasaron; sin embargo, entre los guaraníes fue todo un éxito, a pesar de los inconvenientes afrontados, como el ataque constante de paulistas y bandeirantes en la frontera este de la provincia.

Entre las particularidades de la acción misionera de los jesuitas se pueden destacar que los indígenas reducidos no serían obligados al servicio personal ni pagarían tributo durante los primeros diez años después de su conversión. Esto compitió con los intereses de los españoles asentados en el territorio paraguayo, y concluirá con un gran conflicto.

El idioma y los pueblos… dos grandes legados

Fray Luis de Bolaños se encargó de escribir la primera gramática guaraní, de suma utilidad para los posteriores misioneros de Paraguay. Tradujo el catecismo al guaraní para la evangelización y junto con los demás frailes llevaron a cabo numerosas fundaciones, como Altos, Tobatí, Atyrá, Yaguarón y Caazapá, entre otras.

Fuentes: Historia y Geografía 7.° (2012) Asunción: Editorial en Alianza.CUERVO ÁLVAREZ, B. (2007) Las misiones de los padres jesuitas en Latinoamérica (1606- 1767). En LA RAZÓN HISTÓRICA. Revista hispanoamericana de Historia de las Ideas. N. º 27 Recuperado el 28 /febrero 2014 de http://www.revistalarazonhistorica.com/27-11/