Las tertulias pedagógicas potencian las interacciones entre los profesores y fomentan procesos esenciales para la mejora de la práctica pedagógica, como la reflexión y el pensamiento crítico. Durante esta actividad de estudio, los profesores buscan conjuntamente soluciones para los problemas del día a día de la escuela y reflexionan sobre la práctica con actuaciones educativas de éxito.
El desarrollo de las tertulias pedagógicas debe ajustarse a las siguientes condiciones:
- Una persona debe actuar como moderadora de la sesión.
- Se selecciona la lectura y se acuerda el contenido que deberá ser leído para la siguiente sesión.
- Puntualidad por parte de los participantes.
- Una o varias personas explican brevemente las ideas principales del capítulo o capítulos que se va a debatir.
Lea más: La gestión educativa (16)
- Se abre el turno de intervenciones. Es necesario pedir la palabra a la persona que modera, no interrumpir y no saltarse los turnos de palabra. Es importante no excederse en las intervenciones para dar posibilidad de que participen más personas.
- Se interviene haciendo referencia a párrafos concretos de la lectura. Es necesario citar la página y el párrafo al que se refiere la intervención. Para intervenir es necesario haberse leído la lectura que se ha establecido.
En la misma línea, el moderador también debe ajustar sus actuaciones a ciertas condiciones:
- Como la persona encargada de dar el turno de palabra debe procurar que todos participen. Buscando una participación lo más igualitaria posible y evitando que alguien monopolice todo el tiempo.
- Si se observa que en el transcurso de la tertulia el diálogo entre los participantes entra en cuestiones personales o en temas ajenos al desarrollo de la tertulia, el moderador debe retomar la sesión.
El ateneo didáctico constituye un espacio de reflexión que permite profundizar en el análisis de casos. Requiere un abordaje metodológico que favorezca la ampliación e intercambio de perspectivas (de los estudiantes, del docente, e expertos) sobre el caso o situación en cuestión.
La clave del ateneo es la discusión crítica colectiva. Por lo general, se inscribe en las instancias finales de procesos por lo cual posee un alto potencial como dispositivo de integración y evaluación de aprendizajes. El trabajo en ateneo incluye (en múltiples combinaciones posibles) actividades vinculadas con actualización (momentos informativos), análisis y reflexión de situaciones, diseño de alternativas o proyectos, etc. (Barbero, 2011).
Los ateneos presentan, en general, ciertas particularidades o rasgos que han de tenerse especialmente en cuenta en la educación secundaria, como (Barbero, 2011):
- La importancia de seleccionar temáticas que resulten relevantes por su alto potencial formativo y que generen interés en los estudiantes. Por otra parte, será imprescindible que ellos cuenten con instancias previas de conocimiento y/o profundización de saberes relativos a dichas temáticas, a fin de disponer de marcos de referencia para abordar el análisis y la discusión colectiva que se les propondrá. Es conveniente que, en su rol de coordinador del ateneo, el docente ofrezca pautas para estudio e investigación de la temática e indique o sugiera fuentes de consulta.
- La elección, reconstrucción o elaboración de situaciones que promuevan la reflexión, el intercambio y un trabajo colaborativo que implique pensar juntos las situaciones y aportar diferentes perspectivas y miradas.
- La elaboración de una planificación que atienda a ciertos componentes básicos: la construcción de un encuadre de trabajo que establezca objetivos, tiempos, espacios, modos de participación y el tipo de coordinación; una precisa definición de las temáticas que se abordarán y de los marcos conceptuales desde los cuales se propondrán el análisis y la reflexión; la determinación de las estrategias y habilidades que se pretende desarrollar y las actitudes que se espera promover (capacidad para analizar, problematizar, pensar, escuchar, expresar, relacionar y argumentar); la organización del trabajo y la previsión de roles que habrán de desempeñar los participantes y de los materiales que serán propuestos para el análisis; las modalidades, los criterios e instrumentos de evaluación que se tendrán en cuenta para el seguimiento y valoración del proceso y de los aprendizajes.
- Una previsión de los tiempos de trabajo que contemple la posibilidad de que, una vez seleccionados los casos que se analizarán y discutirán, los estudiantes inicien un período de indagación más focalizado en torno a la temática, a fin de poder contar con herramientas más precisas para el momento de discusión. Se les recomienda buscar testimonios, datos estadísticos, materiales de muestra que puedan servir como pruebas o avales en el momento de la discusión. En este lapso, el docente coordinador realiza asesoramiento y orientación, monitorea avances, sugiere nuevas consultas, etc. De este modo, garantiza que se estén abordando diferentes perspectivas de análisis.
- Una intervención docente sostenida para permitir que «se abra» y se sostenga la discusión crítica colectiva. Para ello, el profesor-coordinador tendrá que formular preguntas, solicitar aclaraciones, contraargumentar para alentar las refutaciones, poner en cuestión, requerir pruebas, sugerir otras perspectivas de análisis.
Ejercitario n.° 17
1. Nombra tres condiciones del desarrollo de las tertulias pedagógicas.
2. Responde.
a) ¿Qué requiere el ateneo didáctico?
b) ¿Cuál es la clave del ateneo didáctico?
Fuentes: OVANDO RODRÍGUEZ L. J. (2015, noviembre 9). Reflexiones sobre gestión educativa y enseñanza. ÁLVAREZ, M. ET AL. (2010). Los equipos directivos en centros de primaria, elementos básicos del éxito escolar. Madrid: Ministerio de Educación. GAIRÍN, J; RODRÍGUEZ GÓMEZ, D. (2015). Innovación, aprendizaje y gestión del conocimiento en las instituciones educativas. Revista Educación 2015. N.º 46 (73-90). Gil, J (1992).
