Accidente deportivo

Este artículo tiene 14 años de antigüedad

Los primeros auxilios son acciones de urgencia que se ofrecen a un accidentado en el mismo lugar del accidente o en sus inmediaciones y siempre con carácter de primera necesidad. Así pues, los primeros auxilios deben circunscribirse a las medidas indispensables para mantener las constantes vitales del accidentado y conseguir un adecuado y rápido traslado a un centro sanitario.

 

Normas básicas de actuación ante un accidente deportivo.

a) Técnicos deportivos, entrenadores y preparadores físicos han de tener presente que únicamente se deben prestar primeros auxilios ante un posible accidente deportivo tras realizar una valoración general de la situación.

b) Los técnicos solo deben realizar lo imprescindible.

c) La manipulación de los deportistas accidentados se debe realizar con el máximo cuidado.

d) No debe administrarse bebida a un accidentado inconsciente o con traumatismo abdominal.

e) Debe mantenerse la temperatura corporal de los deportistas accidentados.

f) Es conveniente colocar al accidentado en decúbito supino y, si es posible, elevar los miembros inferiores 45º para evitar el estado de shock.

g) El traslado a un centro asistencial debe efectuarse rápidamente y de forma organizada, para que el accidentado reciba una atención adecuada.

Tipos de accidentes escolares

• Golpes y caídas

• Heridas

• Hemorragias

• Quemaduras

• Mordeduras y picaduras

• Cuerpos extraños, atragantamientos

• Accidentes de tráfico

• Reanimación cardiopulmonar (RCP)

• Fiebre

• Botiquín escolar

Recomendaciones básicas ante cualquier tipo de accidente

Los accidentes infantiles constituyen un grave problema, ya que son la primera causa de muerte en niños y niñas de uno a catorce años. De todos los accidentes infantiles, el 15 % ocurren en la escuela.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define accidente como un suceso generalmente prevenible que provoca o tiene el potencial de provocar una lesión.

• Mantener la calma.

• Pedir ayuda.

• Avisar a los padres o tutores.

• Tener normas básicas de higiene (lavado de manos, uso de guantes).

• Intentar trasladarle, siempre que sea posible, a un lugar tranquilo y seguro.

• Evitar hacer cualquier procedimiento si no se está seguro de ello.

• Que el botiquín esté en un lugar seguro y accesible. Que no esté al alcance del alumnado.