Es una hortaliza de la familia de las Crucíferas que permanece en el terreno, aproximadamente, de 10 a 14 semanas.
Se caracteriza por presentar una inflorescencia formada por numerosos brotes florales carnosos y compactos, que juntos forman una cabeza sólida y crujiente de color blanco, verdoso o liliáceo, rodeada de hojas anchas. Tanto la cabeza como las hojas son comestibles.
La temperatura óptima para el cultivo oscila entre 15 °C y 28 °C. Pero puede cultivarse durante todo el año, eligiendo la variedad correspondiente para cada estación.
La siembra en semillero es siempre lo mejor para el cuidado durante la germinación y el mejor aprovechamiento del terreno. La siembra directa no se recomienda.
El trasplante debe hacerse a una distancia de 60 a 80 cm entre hileras y de 40 a 70 cm entre plantas. Esto ocurre entre los 30 y 90 días, de acuerdo a la variedad seleccionada para la siembra, cuando las plantas alcancen 15 cm de altura y hayan desarrollado de 5 a 6 hojas definitivas.
Le gusta el suelo profundo, orgánico, fresco, poroso y bien drenado. Necesita un gran aporte de nitrógeno y potasio para su desarrollo; por lo tanto, los cultivos previos podrían ser poroto y maíz. Puede asociarse con lechuga, acelga, espinaca, remolacha, rabanito, cebolla, poroto. No se aconseja la siembra con tomate, locote, berenjena y crucíferas (repollo, brócoli).
El abonado previo debe hacerse un par de meses antes, agregando estiércol estacionado de vaca o gallina, o bien humus de lombriz.
Requiere riegos frecuentes y abundantes, evitando el encharcamiento, sobre todo en la primera fase de su crecimiento. Los riegos serán de una vez por semana, dependiendo del clima.
Necesita de aporque por lo menos una vez antes del inicio de la floración y luego cuando sea necesario, para evitar que la planta se acueste por el peso de la flor.
Si queremos que la flor sea bien blanca, debemos cubrirla con sus hojas para que no le dé el sol.
La cosecha se hace cortando con cuchillo en la base de la cabeza y luego sacando la planta completa. Las hojas pueden incluirse en el caldo o bien en las tortillas. También pueden servir para el compost o para alimentar a los animales.
Savarín de coliflor
Ingredientes:
1 coliflor grande o 2 pequeños
1 cebolla chica picada
1 zanahoria rallada
3 tomates maduros pelados y sin semillas
1 pote chico de queso crema
3 huevos
1 cucharada de almidón de maíz
1 cucharada de perejil picado
1 cucharadita de nuez moscada
Sal y pimienta a gusto
Procedimiento:
Enmanteque un molde savarín y guarde en la heladera. Lave y escurra los ramitos de coliflor. En un bol, mezcle los ramitos de coliflor con la cebolla, la zanahoria, los tomates picados, el queso crema, los huevos, el almidón de maíz, el perejil. Condimentar con la nuez moscada, la sal y la pimienta. Una vez ligados todos los ingredientes, saque el molde de la heladera y vierta en la preparación. Llevar al horno a baño María por espacio de 40 a 45 minutos, o cuando introduzca un palito y este salga limpio, en horno moderado de 200 ºC. Saque y deje enfriar a temperatura ambiente. Servir como plato único o bien como guarnición.
OBS: Si desea hacerlo en microondas, use un recipiente apropiado y cubra la preparación con papel film. Cocine en 2 tiempos de 7 minutos al 100 de la potencia y gire el molde en la mitad de la cocción. Deje reposar 5 minutos y retire. Espere que enfríe a temperatura ambiente y luego desmolde.