Cómo abordamos el Retardo Mental en la Escuela (Segunda parte)

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Para trabajar con niños que presentan dificultades en el aprendizaje, en la conducta o con retardo mental se necesita estar humanamente preparados, motivados y con una visión de cambio.

La semana pasada mencionábamos los grados de retraso que presenta el individuo y en qué nivel se los sitúa de acuerdo con los indicadores del CI.

Hoy haremos una descripción general de cada grado o nivel de retraso para tener un panorama del tipo de dificultad con que nos enfrentamos en la sala de clases y a partir de allí planificar, organizar y ejecutar las medidas correctivas articulando tareas con especialistas y la familia.

Retraso Mental Leve. Pacientes que adquieren tarde el lenguaje, aunque capaces de mantener conversación de la vida cotidiana. Pueden alcanzar independencia para cuidar su persona (comer, vestirse, lavarse y controlar esfínteres). Presentan las mayores dificultades académicas en las áreas de lectura y escritura. Pueden realizar labores, prácticas y trabajos manuales sencillos.

Retraso Mental Moderado. Son pacientes que muestran lentitud en el desarrollo de la comprensión y uso del lenguaje. Sus avances escolares son limitados, aprenden solo lo elemental para la lectura, escritura y cálculo. Tienen problemas para su cuidado personal. Sus funciones motrices son pobres. Realizan labores sencillas bajo supervisión. Cuando adultos difícilmente desarrollen vida social completamente independiente, aunque muchos son físicamente activos.

Retraso Mental Grave. El paciente presenta un cuadro clínico mucho más severo que el anterior, básicamente su origen es orgánico, asociado a otros trastornos con escaso o nulo nivel del desarrollo del lenguaje. La mayoría presenta marcado déficit motor u otras carencias indicando daño o anormalidad del desarrollo del SNC.

Retraso Mental Profundo. Estos pacientes necesitan ayuda y control permanente pues tienen limitada capacidad para cuidar sus necesidades básicas. No muestran capacidad para comprender instrucciones, reconocerlas y actuar de acuerdo con ellas. Su comunicación verbal es muy rudimentaria, su movilidad es muy restringida, no controlan esfínteres. Generalmente el origen es orgánico, suelen estar acompañados de trastornos somáticos y neurológicos graves afectando la motricidad, así como de epilepsia o alteraciones visuales y auditivas.

Actividad

Trabajar por habilidades adaptativas.

. Área: Comunicación.

.Capacidad: Comprensión u transmisión de información mediante comportamientos simbólicos y no simbólicos: palabra hablada, escrita, expresión facial, movimiento corporal, etc.