Estas pueden prevenirse por medio de la aplicación de vacunas, que son preparadas con los propios agentes causales de las enfermedades o bien, las toxinas que producen.
En cada país existe un calendario de vacunación con vacunas que son obligatorias y gratuitas en los centros de atención públicos, y otras que son recomendadas. Las vacunas que previenen la poliomielitis, el tétanos y el sarampión están entre las obligatorias.
También, la mujer embarazada debe vacunarse contra el tétanos, a fin de que el niño recién nacido tenga una protección contra la enfermedad hasta que reciba la vacuna correspondiente. Cuando la reciba, la persona que la aplicó debe anotar la fecha en el carnet o agenda de vacunación que la madre presenta.
Las vacunas pueden tener efectos secundarios adversos, como fiebre, dolor e inflamación en la zona en la que se aplicó.
En el caso de la poliomielitis no existe cura. El tratamiento requiere internación y es solo para aliviar los síntomas que vayan apareciendo, como la fiebre y el dolor.
Para el tétanos, el tratamiento consiste en la eliminación total de la bacteria causante de la dolencia por medio de un lavado profundo de la herida y la aplicación de un suero antitetánico para neutralizar la acción de la toxina ya producida, que causa, sobre todo, los espasmos musculares, que pueden generar un paro respiratorio.
Guardar reposo, consumir mucho líquido, tratar la fiebre con antitérmicos y la tos con antitusivos son medidas que se aplican en el tratamiento del sarampión. En caso de infecciones secundarias, se administran antibióticos.
Actividades
1. Define.
El concepto de enfermedad inmunoprevenible.
2. Contesta.
a. ¿Cómo se preparan las vacunas?
b. ¿En el caso de qué enfermedad suele requerirse internación en terapia intensiva?
3. Cita.
Los efectos secundarios adversos que pueden tener las vacunas.
Fuentes: Recuperados de: http://medicinasalud.org; http://www.webconsultas.com
